(texto de hace un mes)
A día de hoy es hablar de Qatar y
rápidamente relacionarlo con el Barça y el patrocinio que este estado, bajo el
subterfugio de una fundación, hace al equipo de fútbol del club. Tras todas las
polémicas generadas al respecto de que un estado totalitario y no democrático
patrocine al equipo, cosa que personalmente no me gusta, el presidente del FCB,
Sandro Rosell, declaraba algo así como que realmente hay que conocer el país,
hay que viajar allí y palpar su realidad antes de hablar. Y en eso le tengo que
dar toda la razón.
Pues bien, he pasado seis días en
Qatar, cosas de trabajo, y cuanto menos, es un país curioso. Comenzaré hablando
del tópico del calor. Que sí, que es algo de una evidencia que abruma, pero
queridos, hay que vivirlo… Qatar en Julio, con esas temperaturas que se mueven
entre los 33ºC de mínima y los 46ºC, con una humedad que puede llegar al 60%,
no en vano es un país costero, aunque desértico. Sin duda esta situación
climática condiciona la vida, aún en una época moderna como la nuestra. Afortunadamente,
me atrevería a decir, anochece francamente temprano, a las siete de la tarde ya
es negra noche, y aunque el calor puede estar en unos 35ºC, por lo menos el sol
no quema.
Así, obviamente, no se hace vida
en la calle, por lo menos no diurna. Todo el mundo intenta no estar a la
intemperie, y todos los edificios tienen aire acondicionado. De hecho, unos
aires acondicionados brutales, de locura, yo he vivido estancias a 21ºC, 20ºC o
incluso 19ºC, cuando en la calle hace más del doble. Ahora imaginad, estáis en
una estancia, a esas temperaturas, y cruzáis la puerta de la calle, y de
repente tenéis el doble de temperatura, y las gafas de sol (accesorio
completamente imprescindible) se empañan de golpe como si hubiéramos entrado en
una sauna húmeda. En los coches, en los hoteles, en las oficinas, siempre a esa
locura de aire acondicionado. Estoy en un hotel con termostato centralizado,
sólo puedo regular si quiero más potencia de aire o menos, pero no la
temperatura, y os prometo que a día 4 de Julio, duermo tapado.
Otro de los tópicos al hablar de
Qatar es el dinero. Y no por tópico se tiene que obviar, pues es una clara
muestra de la realidad del país. En Qatar, gracias a sus recursos energéticos,
hay muchísimo dinero. Mucho. Pero mucho, eh? Quiero decir, Dubai, por ejemplo,
es muy conocido, se ha vendido muy bien, pero en realidad, no hay ni la mitad
del potencial económico de un Qatar que era un completo desconocido hace dos o
tres lustros. En Qatar no hay apenas
turismo, y la gente que viene aquí está de paso, al ser un hub de Qatar
Airways, o está, en su inmensa mayoría, trabajando.
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El look favorito de la mujer qatarí (y un homenaje a mi infancia con la Master System II de SEGA) |
Pero lo más interesante para mi
gusto es la condición de país con una curiosa concepción de la
multiculturalidad. El estado de Qatar tiene 1,4 millones de habitantes. De
todos ellos, sólo unos 300000 son ciudadanos qataríes. El resto son inmigrantes
y expatriados. Con lo cuál, tenemos un estado en el que todo el mundo necesita
comunicarse en inglés, el esperanto moderno, porque pese a haber una masa
árabe-parlante, en forma de qataríes y también del grueso de expatriados de
Egipto, Jordania, Siria o Palestina, también hay una alta población originaria
de India, Sri Lanka, Filipinas, Malasia, Indonesia, y por supuesto, un grupo de
expatriados de países occidentales, que, si bien su peso en el conjunto de la
población no es muy significativo en número, sí lo es en cuanto a su posición
social. Porque queridos, esto es Qatar, y la sociedad está plenamente
estratificada. Volviendo al tema idiomático, el inglés se convierte en una
lengua vehicular, de manera que todo, por ejemplo, está escrito en inglés y
también en árabe. Resulta, sin embargo, una versión muy particular del inglés,
chapurreado, maltratado, lleno de influencias de múltiples idiomas, muy lejano
del purismo de la BBC o del argot de la MTV. Si el inglés sobrevive de aquí a
unas décadas, probablemente sonará a algo parecido a esto.
En cualquiera de los casos, Qatar
dista mucho de ser un crisol de culturas donde las gentes de distintas
procedencias viven hermanadas. Qatar tiene ciudadanos de primera, de segunda y
chusma. Los ciudadanos de primera son, obviamente, los qataríes. Para ser
qatarí, hay que serlo de nacimiento e hijo de varias generaciones de qataríes.
Son los que mueven las instituciones y, en general, el dinero. A la zaga del
respeto social estarían los occidentales, europeos o americanos. En realidad no
son especialmente apreciados en el país, pero al aportar sobretodo
especialización técnica, lo que genera más dinero, resultan un mal necesario, y
por lo tanto, cuentan con una visión entre indulgente y respetuosa por parte
del ciudadano de Qatar. En un escalafón relativamente medio se encontrarían los
oriundos de países árabes, jordanos, sirios, y demás. Claramente, son
inferiores, pero por lo menos son musulmanes, y eso, quieras que no, da puntos.
Y al final, nos encontramos con el resto, principalmente, inmigrantes
asiáticos, indios y filipinos en su amplia mayoría. Los indios se especializan
en puestos técnicos, ingenieros, informáticos, por ejemplo. Los filipinos se
centran principalmente en servicios y hostelería.
Las condiciones para trabajar en
Qatar son duras. Se requiere de lo que llaman un “sponsor”, esto es, un
ciudadano qatarí o empresa regentada por un qatarí que avale la presencia y el
trabajo de ese filipino, indio o lo que sea. Hecho esto, el inmigrante necesita
el permiso de su sponsor para dejar el país, ya sea en vacaciones, o si decide
volver a su tierra de origen, o emigrar a otro lugar. Incluso necesita el
permiso de su “sponsor” si quiere cambiar de trabajo. En ese caso, la segunda
empresa pasaría a ser el “sponsor” si es que se pone de acuerdo con la primera.
Todo ello, como el lector avispado habrá podido averiguar, puede generar tensas
situaciones de abuso. En este caso, se juega a la lotería. Un “sponsor” que sea
algo cabrón puede amargar la vida a un trabajador extranjero que, de alguna
manera, se encuentra en un régimen de semi-esclavitud. He escuchado algunas
historias duras al respecto, estos días.
Sin embargo, así mismo, Qatar es
una tierra de oportunidades, hay una gran cola en India o Filipinas, por poner
dos ejemplos, de personas que optan a trabajar allí. Los salarios son
francamente superiores que en esos dos países y las cargas impositivas son
definitivamente muy bajas. Hablando en plata, el trabajador puede estar unos
años y ahorrar.
Así pues, ¿en qué quedamos?
¿Tierra de oportunidades o sociedad clasista que abusa del obrero emigrante?
Probablemente ambas versiones sean válidas, y a menudo depende de la suerte que
se tenga al encontrar “sponsor”.
Lo que sí está claro, y en eso el
amigo Sandro Rosell no decía toda la verdad, es que Qatar no es una sociedad
libre y democrática. El pueblo no elige a sus gobernantes, por poner un
ejemplo. Claro que, con los tiempos que corren, en esta Europa tan resabiada
nos queda la duda de si esta libertad es real o sólo en el papel, y aquí la fuerza
no la tiene el Emir pero sí los poderes económicos establecidos. Y en cuanto a
la elección del gobernante, hay un país llamado Italia que un buen día despertó
con un nuevo presidente elegido a dedo. Lo que sí es la sociedad Qatarí, es
racista y clasista. Otra cosa es si esta concepción de la sociedad resulta una
idea establecida en las personas o un régimen social legalizado.
Por lo demás, el emirato lo
gobierna una familia desde su independencia como protectorado británico, hace
tan sólo 40 años, los Al-Thani. En 1995, Hammad Bin Khalifa Al-Thani le quitó
el puesto de Emir a su padre, en un ejercicio propio de un Falcon Crest del
Golfo Pérsico. Lo más cachondo es que el chaval se hizo con el poder mientras
su viejales estaba de vacaciones en Suiza. Todo un show familiar. Y desde
entonces, venga a amasar dinero. Por si alguien se lo piensa, un sueldo medio
para un europeo, profesional especializado, que trabaje en este lugar es de
unos 30000 riales qataríes al mes, limpios, lo que en euros suma la bonita
cantidad de unos 6500 lereles… por si alguien se lo piensa…
Canciones:
Oasis: "Go Let It Out"
The Beach Boys: "You're So Good To Me"
The Smiths: "What Difference Does It Make"