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lunes, 11 de junio de 2012

The Afghan Whigs y las pataletas


Los Afghan Whigs pertenecen a esa clase de bandas que situaba en mi Olimpo particular, especialmente porque llevaban doce años en barbecho y estaba convencido de que nunca iba a verles sobre las tablas. Es de esos grupos que uno consideraba que pertenecían al pasado, y éste no iba a volver. En los últimos años me he llevado, sin embargo, muchas sorpresas sobre este particular. Si me lo hubieran preguntado hace tres lustros, jamás hubiera creído que presenciaría conciertos de Kiss con maquillaje, de Iggy & The Stooges, de Redd Kross, de The Police o de los que nos ocupan, The Afghan Whigs.

Conocí a los Afghan Whigs en mi época más fanática de Popular 1, cuando lo que leía en esa revista resultaba ser poco menos que las Sagradas Escrituras. Eran una banda, además, de la que casi sólo se hablaba en esas páginas. Eran un grupo fetiche para la publicación. Por aquél entonces sacaron su último disco al mercado, y lo recuerdo como si fuera ayer, volver de la tienda aquella tarde con dos CD’s en la bolsita, “1965” de los Whigs y “100% Colombian” de los Fun Lovin’ Criminals.

Pero los Afghan Whigs eran diferentes. Los Criminals habían tenido un hit clarísimo que había pegado fuerte en las listas, y tenían su popularidad, que aumentaría con ese portento de disco que es “100% Colombian”. Los Afghan Whigs eran una suerte de desconocidos, por lo menos a nivel popular, por lo menos en la Celtiberia. Durante un tiempo se anunció una fecha de concierto, sería por mayo de 1999, en la desaparecida Sala Garatge. Sí, os juro que recuerdo haber visto eso, en aquellos folletos con listas de conciertos que se repartían en algunas tiendas de discos. Por supuesto, esa actuación nunca se llevaría a cabo, y muy poco después, Afghan Whigs confirmarían su separación.


El concierto de Barcelona entero

Y aunque ya tenía “Black Love”, muy pronto “1965” se convirtió en mi disco favorito de los Whigs. Tenía guitarras, tenía soul, tenía momentos festivos, tenía esa intensidad que si uno no se mete a fondo en la canción, puede parecer casi impostada y algo ridícula. Más tarde escuché “Gentlemen”, pero siempre estuvo en un estrato, para mi gusto, inferior a “1966” y a “Black Love”.

Y bien, tantos años más tarde, sin, desde luego, esperármelo, resulta que Greg Dulli reúne a la banda y por si fuera poco, anuncian fecha en el marco del Primavera Sound. Evidentemente no iba a dejar escapar esa ocasión, si bien lo he reiterado varias veces: no me gustan los festivales. Pero es lo que hay, cosas del rock n’ roll de hoy en día.

Y ya lo sabía, que iban a tocar una hora justa. Aún así, cuando Dulli dio por finalizado el show, escenifiqué lo que se conoce por “quedarse con cara de tonto”. Por supuesto que había disfrutado de muchos momentos del concierto. La banda estaba muy sólida, y Greg Dulli ejercía con maestría de estrella de la función. ¿Qué falló? ¿El repertorio? En parte sí, a verdaderas joyas se le sumaban temas que yo considero claramente prescindibles. Y luego mi ansiedad… esto se acaba y no han tocado aún “Faded”… ni “John The Baptist”… ni “Something Hot”…

Y cuando acabó, tras mi momento de quedarme estupefacto, la siguiente reacción fue de cabreo. No era culpa de los Afghan Whigs. Tampoco era culpa del festival, en ningún caso dejaron de cumplir lo establecido, un hora y listos. ¿El repertorio? Cada uno elegiría el suyo. Fue una actitud algo infantil, de un niño que se enfada porque las cosas no son como él quiere que sean. Pero fue así.

Al día siguiente, por la tarde, me puse a recordar el concierto. Y revisé las imágenes que están colgadas en Youtube (si buscáis, podéis ver el concierto entero en calidad profesional). Y bueno, me alegré de haber estado allí. Me reconcilié con Greg Dulli y los suyos. ¿Podía haber sido mejor, más emotivo, más bonito? Yo creo firmemente que sí. Pero que me quiten lo bailao.

PD: Después me pasé a ver a Mudhoney un rato, y sorprendentemente, pues se trata de un grupo que apenas conozco, me dieron muy buenas sensaciones. Me recordó lo mucho que me gustaba el llamado “rock alternativo” de los 90’s. Y no me vengáis con eso de las “etiquetas” y blablablá… de algún modo hay que llamarlo. Me encantó vivir el momentazo “Touch Me, I’m Sick”

Canciones:

The Rentals: "Friends Of P"
The Black Crowes: "Welcome to the good times"
Jack White: "Sixteen Saltines"

miércoles, 9 de mayo de 2012

London Calling


Esto de los juicios de valor hechos desde el desconocimiento, es lo que tiene… Cuando empecé a escuchar rock n’ roll oí hablar de una banda llamada The Clash. Se hablaba de ellos como uno de los grupos seminales del punk británico. Se suponía que tenía que ser la hostia. Duro y directo como un puñetazo. Como un escupitajo en la cara. Se hablaba, principalmente, del disco “London Calling”, que tenía esa portada con ese destrozo de guitarra. Bueno, para un ignorante en cosas del punk, si algo tenía que significar el concepto “punk”, tenía que ser, forzosamente, aquello. Y cuando escuché por vez primera el disco… bueno, digamos que me sorprendió. Aquello no sonaba tan duro ni tan rápido ni tan directo como yo tenía en mente. Supongo que son cosas de haber escuchado música de los 90’s (pongamos nombres desde Guns n’ Roses hasta el mundo grunchi)… ¿y aquello era punk? Quiero decir, no es que no me gustara, no era eso. Pero no era un puñetazo ni un escupitajo ni una botella rota contra la pared… aquello era una amalgama de rock n’ roll, cositas de pop y algo de ritmos caribeños. De algún modo, me pareció “blando”. Supongo que “London Calling” puede descolocar fácilmente, desde luego, no es "Nevermind The Bollocks”… he oído decir sandeces como que “London Calling” y The Clash eran más punk por la actitud que por su música en sí. Como si eso tuviera la menor importancia.

En cualquiera de los casos, significara lo que significara, “London Calling” resulta ser un disco de los que requieren de atención y escuchas, pero que a su vez, proporcionan momentos y matices que a veces pasan inadvertidos de entrada.


Por alguna razón que no acierto a comprender, me he levantado con “London Calling”, en esta ocasión me refiero a la canción, en la cabeza. Y automáticamente me ha llevado a un momento y a un lugar. Sala Màgic, en Barcelona. Años ha. Hora: las perritantas de la madrugada. Cerca de la hora de cierre. Íbamos 3 individuos, en un estado etílico deplorable. Uno del trío llevaba un estado etílico aún más deplorable que los demás. En un momento, los otros dos me abandonan, uno iba a acompañar al tercero al lavabo, a ver si se espabilaba. La nebulosa puebla mi mente. De modo inesperado, tengo una de esas experiencias místicas, como si me desdoblara, y una parte de mí sale del cuerpo, hacia el exterior, y me veo a mí mismo, desde fuera, subido en el (mini) escenario de Màgic, solo, cantando y bailando “London Calling” como si me fuera la vida en ello, como si tuviera que ser el elegido para sustituir al malogrado Joe Strummer. Nunca una canción me pareció tan cojonuda.

Canciones:

The Clash: “London Calling”
Counting Crows: “Rain King”
Little Caesar: “Every Picture Tells A Story / Happy”


martes, 17 de enero de 2012

31 Songs - Kar: Bizarre Love Triangle (2)


Al principio me tomé este asunto de mi atracción por la canción “Bizarre Love Triangle” como una especie de guilty pleasure. Entonces estaba en ese momento de obertura de mente, de descubrimiento de bandas y discos. Un buen día, pasabas por una tienda y comprabas tu primer disco de Neil Young o un colega te prestaba el debut de Blind Melon y se abría un mundo nuevo. A veces, y digo sólo a veces, tengo la sensación de que nada me sorprenderá tanto como la primera vez que escuché un disco de David Bowie o el arranque del “Led Zeppelin I” o incluso el “Forever Blue” de Chris Isaak. Todo eso son pamplinas, claro. Pero la capacidad de sorpresa, un poquito, sí que la he perdido. No hay muchos Frank Sinatra, ni muchos Kiss, ni muchos Temple Of The Dog. Y sí, en su momento, descubro el debut de Wolfmother o de los Strokes y me dejan noqueado, pero sabes que no son unos nuevos Doors o unos nuevos R.E.M. Y aunque parece que me estaba yendo por las ramas, en realidad no. En realidad, en esa época había pasado de escuchar el rock alternativo de mi adolescencia a empaparme de clásicos para pasar luego a seguir a toda aquella banda que fuera glosada en Popular 1. De ahí la rareza de lo de “Bizarre Love Triangle”.

New Order no eran una banda de rock. Ni siquiera una banda de pop como las que yo estaba acostumbrado a disfrutar. Aquello podía calificarse como una suerte de techno-pop. Uuuufff... la fatídica etiqueta... techno-pop... Y me rompió los esquemas el quedarme prendado con una canción como “Bizarre Love Triangle”. También estaba “Blue Monday”, pero aquella era más electrónica al uso. Al uso de 1987, claro, pero al uso. Y desde luego, en el Popu seguramente la habrían puesto a caldo. Al “Bizarre Love Triangle”, a New Order y todo lo que ello significó. Yo descubrí, sin embargo, que había algo más allá del rock. Pero sobretodo, había algo más allá de los dictados de Popular 1, revista que a día de hoy sigo comprando religiosamente, sí, pero con mi propio criterio, no con el de César Martín.




No me las voy a dar ahora de gran fan de New Order, grupo al que ventilo con un buen recopilatorio (por ejemplo, “Substance 1987”) y que aunque pueda disfrutar mucho, no me provoca la necesidad de tener que indagar más en su carrera o en sus LP's. Y sin embargo, “Bizarre Love Triangle” me parece una canción redonda, en donde nada falta ni sobra, comenzando por la letra y acabando por su ritmo sintetizado.

Aquella fue una buena época... sabéis cuando se dice que la universidad es la época más divertida, la del desmadre, la de las fiestas, y todas esas bobadas? Pues bien, para mí, no fue así. Mi etapa universitaria fue un pedazo de mierda aburrida, llena de exámenes parciales, finales, prácticas, y para colmo, tener que trabajar en los típicos trabajos de estudiante. Con lo cuál, el acabar la universidad y comenzar a trabajar... bueno, aquello sí que supuso una pequeña liberación. De repente, tenía mis horas de trabajo, claro, pero nada de estudiar ni de hacer informes en casa. Y luego está el desagradable asunto pecuniario, que, quieras que no, tiene su importancia. Así que esa fue una etapa divertida. Todo un sueldo mensual para gastar en discos. Fines de semana completamente libres. Descubrimiento de los jueves por la noche. Alcohol. Rock n' roll. Y por qué no, acabemos la noche en cualquier discoteca, que a partir de ciertas horas intempestivas acaban pinchando “oldies” y tanto New Order como Depeche Mode o incluso Soft Cell o INXS acabarán cayendo.

No quisiera acabar sin mencionar la versión que Jewel hizo de “Bizarre Love Triangle”. No está nada mal la vuelta de tuerca que le dio a la canción, lo cuál, es lo mínimo que se le debería pedir a una versión. El problema fue que acabó tratándose de un corte que se usó como jingle en anuncios y en cortinillas de televisión, y por supuesto, se quemó. Afortunadamente, no fue así con el original de New Order.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Jitazos Fugaces. Hoy ... Stiltskin

Venga, esta es de las difíciles. Estoy seguro que la mayoría de los que leeis estas líneas no sabéis a qué canción me refiero. Como ya ha ocurrido en alguna entrega de esta, vuestra saga favorita de NDK, la cosa va de la ecuación canción + spot de TV + años 90's. De modo que acabaremos con la incógnita de este nombre (Sti...qué???) y veamos a qué mítico spot me refiero:



Ahora sí, ¿verdad?. Ahora sí que lo recordamos todos. Después de aguantar Jitazos Fugaces de esos que uno quisiera no haber tenido que volver a escuchar, el de hoy nos muestra que el mundo de los Jitazos Fugaces a veces esconde pequeñas gemas que se pierden en la memoria. Y es que en esos años 90's, los spots publicitarios de Levi's eran realmente interesante. Y los tales Stiltskin no fueron los únicos de esa época que gozaron de sus 15 minutos de fama warholianos por obra y gracia de la marca de tejanos. O es que habíais olvidado a Babylon Zoo (quienes, a la postre, inauguraban esta sección hace unos meses)??

El anuncio es de 1994, y la formación de Stiltskin como banda es realmente curiosa. Al parecer, se trata de la banda que creó el guitarrista Peter Lawlor, quien compuso esta canción, "Inside", para el anuncio en cuestión, a fin de aprovechar el tirón que ese tema le dió. Vamos, que no fue una banda que se hizo famosa por el anuncio, sino que el anuncio provocó la creación de la banda!! Otra curiosidad es su procedencia: eran británicos, pese a manejar unas sonoridades tan propias de la música alternativa americana. De hecho, la canción en cuestión es un ejercicio de estilo grunge. Ese fantástico riff, esa melodía sostenida con el bajo, esa batería contundente... ingredientes clásicos de los hits que en esa época rompían los charts. Benditos 90's en los que el rock rompía charts.

Claro está que un oportunismo tal, y una historia tan disfuncional como la de Stiltskin no podían presagiar nada bueno, y tras grabar el LP que contenía este "Inside", ya no pudieron, o no supieron hacer nada más. Ni siquiera llegaron a acabar el segundo disco, y en 1996 desmantelaban la banda. Paradójicamente (y resultan ser aspectos repetitivos en las historias de muchos grupos de Jitazos Fugaces), en 2006 la banda volvió a la luz, publicando un nuevo disco. Se da el caso que ni siquiera Peter Lawlor, el compositor, participó en esta segunda era para Stiltskin, cuyo único miembro original es el cantante. Así, parece ser que lo mejor será volver a recordar el clasicazo "Inside", esta vez con su videoclip original:


jueves, 25 de septiembre de 2008

Dormir amb Winona Ryder

Escuché o leí algo al respecto hace algún tiempo. Una reseña en un programa gafapastil, o tal vez en un suplemento de viernes de un diario. Qué sé yo. El caso es que el título me llamaba la atención, y el otro día me di de bruces con él en la biblioteca. Parecía estar situado para que me lo llevara.

"Dormir amb Winona Ryder" (Dormir con Winona Ryder, en castellano) es la primera novela de un tal Edgar Cantero. No sé nada de este tipo, de manera que leo en la contraportada lo siguiente:

"Edgar Cantero (Barcelona, 1981) dibuja comics y escribe cuentos, novelas y guiones. Dormir amb Winona Ryder es el primer libro que publica"

Mi condición de ser mezquino y envidioso (pero de la envidia rancia, nada de esa patraña de envidia sana) me hace plantearme cómo un fulano que tiene dos años menos que yo, ha publicado ya un libro, con un cierto éxito. En esa especie de triste carrera por los éxitos literarios, el tal Cantero ya me saca varias cabezas. Es esa triste competición en lo que convierte por momentos mi vida, cuando me doy cuenta de que me acerco peligrosamente a la treintena y me topo con escritores, músicos, actores, por no hablar de los dichosos futbolistas, que llegan arriba mucho antes que yo. Mejor dicho, que llegan arriba. Así, a secas.

Prefiero dejarlo en este punto, para no ponerme de mala leche, y retomar el hilo del libro en cuestión. El título, no lo negaremos, es sugerente. O por lo menos lo es para todos aquellos que vivimos adolescencia en los 90's, época del reinado de la musa grunchi, Winona Ryder. Pero no, no os creáis que la cosa va de libro generacional post-grunge. No, en un ejercicio de supuesta influencia autobiográfica, el protagonista (¿Cantero?) desmitifica la devoción de una imagen de la actriz que, reconozcámoslo, queda muy lejos. Su devoción es otra. Y el protagonista, joven recién titulado en Humanidades con ínfulas de juntaletras (¿Cantero?) se lanza en una aparentemente estúpida búsqueda de la Ryder, influenciado por sus fantasías oníricas y por una novela de Borges, que solía citar pero que jamás escribió, El Acercamiento a Almotásim.

El resultado acaba siendo una buena mezcla de road movie, novela de búsqueda personal y referencias a la cultura pop más contemporánea. Quizás demasiado cercana, quizás demasiado pendiente de la identificación con los personajes y las situaciones, ese es su peor defecto y también su mayor virtud.

Lo ves, Lainie? Esto es todo lo que necesitamos. Un par de cigarrillos, una taza de café y un poco de conversación. Tú, yo y cinco dólares. (Troy a Lelaina en Reality Bites, 1994)

Y finalmente, no puedo evitar hablar de Winona, la musa de la Generación X, mítica novia de otro icono de la época, Johnny Depp, estrella caída por obra y gracia de las cámaras de seguridad de una tienda de ropa. Un repaso a su filmografía da lugar a ver títulos muy diferentes, y a poder considerarla una actriz que, con pelis de mayor o menor interés (por no decir mierdacas), no se ha plegado jamás al éxito fácil de Hollywood. Y eso sin ser un arquetipo de belleza, de esas que quedan bien en las pantallas. Sí, no era un bellezón, pero diantre, ninguna lució tan bien en ese look desaliñado y de supuesto desencanto propio de la década pasada.

Canciones:

Arrogance: "Southside Girl"
R.E.M.: "Let Me In"
Screaming Trees: "Sworn & Broken"

domingo, 20 de julio de 2008

Cindy Lauper

Leo con estupor en la prensa que Cindy Lauper ha vuelto!! Sí, amigos y amigas... la diva de los 80's, Cindy Lauper, ha vuelto a la escena... otra vez. Porque a ver, Cindy, a quién diablos quieres engañar? Que en la última década habrás vuelto por lo menos tres veces!!

En 1994 ya volvió a la luz con un recopilatorio, Twelve Deadly Cyns...and Then Some, en el que simplemente añadió una canción nueva y una versión de su clásico y tópico "Girls Just Wanna Have Fun" bastante cutre. Fue entonces cuando la conocí. Un compañero de clase era fan. Entonces lo consideraba de orientación sexual dudosa. Ahora, mirando atrás, no tengo duda alguna. Dios, hace un huevo de eso. En fin, bromas aparte, fue con ese CD con el que conocí a la cantante. O más bien, cuando me di cuenta de quién era: la tía que cantaba la canción de Los Goonies. Sólo por eso ya merecía algo de mi respeto. Sin embargo, la cosa ya entonces quedaba de lo más trasnochado. De verdad, quién diablos quería escuchar a Cindy Lauper en 1994?

Su paso por los 90's fue duro. Si en los 80's siempre había parecido la prima fea de Madonna, pero con algunos hits de éxito, la década alternativa también acabó con ella y su estrellato. Si los 90's acabaron con las Hair Bands de la década anterior, qué no iba a hacer con un icono tan fugaz como resultó ser la Lauper? Y por lo que leo en internet, no será por que no lo intentara... entre 1990 y 2000, le "regaló" al mundo hasta 3 discos. Sin embargo, yo recuerdo ver unas fotos suyas de esa época en la que el grunge y el rock alternativo dominaba el mundo (pardiez, una época feliz) y lucía un arrebatador look de pelo con mechones azules, camisa de franela y botas Doc Martin's. Como si de una aprendiz de grunge se tratara. Vamos, que pasó de ser la prima fea de Madonna a ser la prima (sin más) de Linda Perry. Por lo visto fue el público gay quien la reivindicó y provocó que siguiera perpetrando discos. Concretamente, y según la fiabilidad contrastada de Wikipedia, cuatro ... contando el que supone su última resurrección.

Pues sí, queridos lectores, lo que todos esperábamos, la noticia que todos ansiábamos, se ha tornado realidad. Este 2008 vuelve Cindy Lauper. Esta vez reconvertida en una suerte de barbie cincuentona con la piel estirada y pelo platino. Muy chungo, vamos. De modo que casi lo mejor que podemos obtener de Cindy Lauper en 2008 es esa imitación del gran Joaquín Reyes:



Pero como en el fondo soy benévolo, después de darle tanta cera, hay que reconocer alguno de sus méritos. Especialmente el de ser co-autora de una de las mejores canciones pop de los 80's, y esta vez, lo digo sin ningún tipo de ironía: Time After Time. Eso, y también, claro, ponerle canción a la banda sonora de una de mis películas favoritas, Los Goonies.

Canciones:

Fun Lovin' Criminals: "Ballad Of NYC"
Little Steven & The Disciples Of Soul: "Lie in a bed of fire"
Neil Young: "Big Green Country"


domingo, 6 de julio de 2008

Entradas

Desde hace ya unos añitos, las entradas de conciertos suelen ser una exclusiva de alguna entidad bancaria o bien de una empresa llamada Tick Tack Ticket, que gestionan el evento en cuestión. No estoy por la labor, o por lo menos no ahora y en estas líneas, de juzgar si eso es bueno o malo. No estoy muy seguro, aunque lo de esta suerte de monopolios no me huele bien. Pero no, insisto, la cosa no va de juzgar unos movimientos empresariales en el mundo de la música. Entre otras cosas, este hecho ha provocado que un clásico del rock n' roll como era coleccionar las entradas de conciertos haya perdido la gracia.

A ver, si todos lo hemos hecho. Que levante la mano aquél que en su vida no ha guardado la entrada de aquellos shows que le entusiasmaron. A ver esas manos. Como no veo ninguna, sigo. Y continúo diciendo que desde el desembarco definitivo de Tick Tack Ticket, esa práctica ha perdido la gracia. Porque antes las entradas tenían su gracia. Eran cada una de ellas de un tamaño diferente. Con colores, con el logo o foto de la banda, y no te las vendía un niñato del Fnac que las imprimía, sino el tipo peludo de la tienda de discos de la esquina. Algunas incluso estaban hechas de un papel especial, anti copias. Algunas, digo, otras eran papel normal y corriente.

En fin, ahora ya no tiene sentido, las entradas son un cacho de papel impreso en blanco y negro donde lo único que cambia entre ellas es el nombre y la foto. No es más que un triste impreso, como si fuera un puto estracto bancario. Eso por no hablar de las entradas de Servicaixa y similares. ¿Pero quién querría coleccionar eso? Así que nada, un resorte más hacia la idea de una industria musical fría y aséptica. Sirva esto como homenaje.

The Offspring... mi primer concierto de rock... no te digo ná, y te lo digo tó

Doble cartel rarísimo, pero los Diamond Dogs triunfando... ojo, y con Sulo de baja

Da igual lo que hiciera a partir de entonces, desde aquél día se convirtió en un mito

La banda en su mejor momento, dándolo todo en Bikini... este concierto está en mi top 10

Este concierto fue una pequeña decepción, si lo comparamos con el histórico chou del Azkena

Radiohead eran entonces una banda única. Quién me iba a decir que sería el principio del fin.

Entradas de Tick Tack Ticket... juguemos a las 7 diferencias... por lo visto, no tenían foto de archivo de The Darkness

Canciones:

Def Leppard: "Love Bites"
John Lennon: "I'm Losing You"
Dead Kennedys: "Too Drunk To Fuck"

martes, 25 de marzo de 2008

Bóveda

Me lo comentaba una amiga hace unos meses, y la verdad es que me dejó frío. “Han cerrado el Bóveda”, me dijo. No hace mucho pasé por ahí. No sólo la han cerrado, sino que en el lugar donde se erigía, ahora hay solamente un solar, pasto de la especulación inmisericorde que reina en la Barcelona del siglo XXI. Y es que si hace un año dedicaba una entrada a la mítica discoteca Sr. Lobo, es de justicia que haga lo propio con otra discoteca como era Bóveda.

Ok, reconozco que Bóveda carece de la mitología urbana de Sr. Lobo, lo suyo fue siempre más humilde en este sentido. Pero también más perenne. Y su cierre ha sido, lo reconozco, una sorpresa. Como también reconozco que hacía como un lustro que no traspasaba sus puertas. Bien, probablemente carezca de anécdotas (ciertas o falsas) tan jugosas como las del Sr. Lobo, pero en tanto que fui bastante a ese sitio, sobretodo cuando empezaba a salir, no deja de tener unas significaciones subjetivas que evocan en mi memoria personas y situaciones, y dibujan media sonrisa en mi cara.

Epicentro del grunge de bolsillo de Barcelona

La primera vez que fui a Bóveda fue cuando yo tendría unos 16 años. No me extenderé en explicar el contexto de la situación (musical, social, moda, …), cosa que ya hice en la entrada correspondiente a Sr. Lobo . Recordar simplemente que Bóveda era una de las discotecas del Poblenou barcelonés que acogieron a cientos de chavales con tendencias grunchis. Sí que es cierto que fue la primera discoteca a la que fui que no era un templo makinero. Mis primeras incursiones en discotecas y otros antros de fiesta estaban motivados, obviamente, por la búsqueda urgente de contacto con el sexo opuesto, de modo que fui dos o tres veces a un local de la calle Beethoven. Música discotequera y makinera que no me motivaba mucho. Y descubrir que podía haber discotecas en las que se pinchara música que me gustaba, bueno, ahora puede parecer estúpido, pero resultó ser un agradable descubrimiento para mí. Aquella tarde pincharon Offspring, Nirvana, Counting Crows, Cypress Hill y un Jitazo Fugaz del momento, Coolio . Bueno, aquello estaba muy bien!

En realidad, Bóveda era un sitio bastante chapucero. Se trataba de una nave industrial reconvertida. Una barra larga, una pista no muy grande con una cabina de DJ a modo de palco o balconcete, y una escalerilla de barrotes desde la que se podía acceder a la cabina y pedir el éxito del momento. Esa pista tenía un techo más alto y pintado como si de una bóveda celeste se tratara (lo adivinan? Por eso el nombre!!), y luego unos demonios pintados en las paredes, como demostrando la dicotomía entre el cielo, a nuestras cabezas, y el infierno, donde estábamos. Completaba el cuadro un segundo nivel que se había construido aprovechando la gran altura del local, desde donde se podía ver la parte de abajo y que probablemente cuando esa nave tenía actividad industrial, acogía las oficinas. En fin, no era un sitio con mucho estilo, que digamos. Ni falta que le hacía. Era la época del grunge, diablos!!

A partir de aquella tarde, el grupete del instituto nos aficionamos a pasar las tardes del viernes allí. Sábados de tanto en tanto. Salíamos por la tarde, íbamos al centro comercial Glòries a comprar bebida (whiskey, coca-cola, vasos de plástico y hielo) y bajábamos por el Poble Nou industrial. En un portal de una empresa cerrada dábamos buena cuenta de la bebida, y luego, al Bóveda. Eso era vida. Quizás por ello no entiendo los botellones masivos. Yo, como todo el mundo, he hecho botellón, pero lo intentábamos hacer en un lugar más o menos poco transitado, para disfrutar tranquilos de la camaradería adolescente y del espíritu del vino.

El ir a Bóveda también tenía un punto a favor: no era necesario “arreglarse”. Dicho en el sentido más clásico, por supuesto que me arreglaba, buscaba un look lo más cuidadosamente desaliñado y me pasaba tiempo en el espejo consiguiendo el despeinado deseado. Pero vamos, que no era necesario llevar zapatos ni la camisa por dentro del pantalón. Por lo demás, pinchaban música alternativa, sí, pero también otras cosas, tipo rock español, pachanga y alguna cosita, muy poca, de dance. Ni que decir tiene que uno de los momentos cúspide de la sesión era cuando pinchaban “Smells like teen spirit”. Recuerdo con cariño una tarde monográfica que dedicaron a Héroes del Silencio, era 1996 y estaban en el punto más alto de su carrera. Y para cerrar, lo recordaré siempre, pinchaban “More Than Words” de Extreme. En ese momento, y aprovechando la guitarra adictivamente babosa de Nuno Bettencourt, el que había convencido a una chica, aprovechaba para culminar su “obra” rubricándola con besos y magreos al ritmo de la balada. Los demás, claro, aprovechábamos para ir saliendo sin hacer cola en el guardarropa.

Estilismo warholiano o directamente cutrez?

La competencia del Sr. Lobo fue muy dura. De repente, surgió un local de características similares pero que no cobraba entrada. Claro, para un segmento de público tan sensible a estos asuntos como la chavalería, podía tratarse de una medida determinante. De manera que Bóveda se acabó posicionando como un local con un poquito más de clase: menos violencia, menos moscones para las chicas, … un Sr. Lobo “soft”. Yo sin embargo, dejé de ir a Bóveda durante una temporada, mi etapa Lobo. Y cuando volví, lo hice por las noches. Ya tenía la edad, claro, y el Sr. Lobo estaba en plena decadencia. Bóveda se había reconvertido, ya no era un local grunchi, el grunge como moda estaba ya de capa caída y se situó como un lugar opuesto a la típica discoteca house/techno. Allí se pinchaba mucho pop/rock español (Dover, Ska-P, Siniestro Total, Seguridad Social o Danza Invisible), algo de dance más comercial, pachanga y algunos vestigios de lo que fue (Offspring, Blur, Nirvana…). No es que me matara de placer, pero mi grupete grunge del instituto se había disuelto y con mis amigos actuales podíamos ir, considerándolo como un lugar “neutro”, es decir, ni muy dance ni muy rockero. Y con muchas chicas, todo hay que decirlo. Incluso pasé alguna noche de fin de año. Las cosas parecían irles bien, había noches de verdadero agobio por la multitud de gente. Desde luego, el tema de control de aforo no lo llevaban nada bien. Y se especializaban también en fiestas universitarias.

Por ninguna razón en especial, dejamos de ir. Una vez, la última vez que fui, hará unos 5 años, decidimos ir como anécdota. Una suerte de “noche remember”, bromeábamos. Aguantamos una hora. El local era una sombra de lo que fue. Medio vacío, música bastante flojita y con una pátina de cutrez permanente. Aquella noche nos fuimos a otro sitio. Parecía que se le había acabado el momento a Bóveda. Y ya no volví más. Resulta curioso cómo ahora me sabe mal que ya no exista.

Canciones:

Brian Wilson: "Your Imagination"
The Gutter Twins: "All Misery / Flowers"
The Black Halos: "Somethings never fall"

domingo, 23 de marzo de 2008

Jitazos Fugaces. Hoy ... Big Mountain

Bueno, sabíais que iba a ocurrir. Desde el primer momento en que inicié la saga de los Jitazos Fugaces sabíais que tarde o temprano tenía que pasar. Que ELLOS tenían que aparecer por aquí. De modo que hagámoslo rápido, y sin dolor. Y démosle un caluroso aplauso de bienvenida a ... (fanfarria)... Big Mountain!!!

En fin, si hay un Jitazo Fugaz de la época grunge, ese galardón se lo disputarían 4 Non Blondes (que ya aparecieron por estos lares) y los que protagonizan la edición de hoy. Efectivamente, desde la primavera de 1994 aproximadamente, no dejó de sonar por todas las radios y teles esta canción, que para más inri, y supongo que por aquello del reggae y su relación con Jamaica-trópico-verano, se convirtió en una de las canciones de ese verano'94.

La cosa fue del siguiente modo: Big Mountain eran una banda californiana de reggae formada en 1990 que pasó sin pena ni gloria y utilizó varios nombres (como Rainbow Warriors o Shilo) y publicaron su debut, ya con el nombre por todos conocido en 1992. El caso es que tuvieron la gran potra de que el productor de cine Ron Fair les pidió que hicieran una versión del clásico de Peter Frampton "Baby I love your way" para incluir en el soundtrack de su última película, Reality Bites.

Esta canción en concreto la publicó Frampton en 1975 y la popularizó un año después en su celebérrimo "Frampton Comes Alive". ¿Qué extraño mecanismo hizo que el tal Ron Fair pidiera precísamente una versión de esta canción? Ok, Frampton fue toda una estrella en los 70's pero en los 90's no gozaba de gran popularidad, que digamos. El caso es que la película resultó ser todo un éxito. Dirigida por un Ben Stiller que todavía no había explotado al máximo su vis cómica, se definió a la cinta como un "reflejo de la generación X", una película para una generación, como lo pudo ser también Singles. Y esta versión reggae de Frampton era el tema central de la película. Vamos, que se puede decir que a los Big Mountain se les apareció Haile Selassie en forma de productor de cine, porque un grupete de lo más vulgar con una versión bastante ramplona del tema (nada, un ritmo reggae y a correr) de repente se vieron visitando platós televisivos de todo el mundo. Incluídos los de esta nuestra Celtiberia, todavía permanece en mi memoria una cutre visita que hicieron a un programa veraniego de videoclips que recibía el fantástico nombre de Clip, clap, vídeo. Un día debería dedicarle una entrada a este programa, sin duda daría mucho de sí.

Big Mountain aprovechó para colar este single en su disco "Unity", un pastiche de reggae de 2ª división. Por si a alguien le interesa, siguen en activo y en su web anuncian un tour 2008 (el horror!!). No obstante, evidendemente, como vinieron, se fueron, y quizás me sorprende que esa canción esté bastante olvidada en el túnel de los tiempos y no se programe ni en radiofórmulas "adultas" tipo M80. No mucho después, la bellísima Lisa Bonet interpretaba esa misma canción para la película "Alta Fidelidad". Pero aquello, claro, era otra historia.



viernes, 8 de febrero de 2008

Cigarrillos Death

Si fumara, desde luego me inclinaría por comprar la marca de cigarrillos más cool del planeta: los cigarrillos Death. O acaso alguien se puede negar a fumar un tabaco que viene empaquetado de esta guisa?


Esta marca de cigarrillos se creó en el Reino Unido a principios de los 90's, y desde el principio se apostó por una imagen aparentemente dura, repleta de humor negro frente a los peligros que el tabaco podía conllevar a la salud. Por si fuera poco, además del atrayente nombre y del empaquetado, que haría las delicias de los Cramps, se jactaban de destinar parte de sus beneficios a la investigación médica de todas esas enfermedades derivadas del consumo de tabaco, en un acto entre altruísta y provocador. La ironía no faltaba nunca en sus paquetes, en donde se podía leer una leyenda como esta:

A pack of DeathTM cigarettes leaves no doubt as to the risks of smoking. We don't print a health warning just because it's law. We believe in telling the truth. You know the risks and it's your choice. DeathTM is a responsible way to market a legally available consumer product which kills people when used exactly as intended.

La broma, sin embargo, no duró mucho. Si es que los fumadores no tienen sentido del humor. El caso es que a mediados de los 90's ya era difícil encontrar los cigarrillos Death, a no ser que se pidieran por correo. Por otra parte, el fabricante decidió establecerse en Luxemburgo y distribuir desde allí, para ahorrarse los impuestos especiales británicos, cosa que no agradó nada al gobierno. Finalmente, fueron obligados al pago de las tasas sobre el tabaco, se fabricaran o no en el Reino Unido.

Con el fin de la década del grunge llegó también el final de esa tabaquera, sin que necesariamente tenga que haber una relación causa-efecto. Para el recuerdo queda el tabaco ideal para fumar mientras se está escuchando un buen disco de rock, ya sabeis, la música del diablo.

Viendo estas imágenes, me dan ganas de fumar... y eso que no he fumado nunca.

Canciones:

Mano Negra: "Ronde de nuit"
Voodoo Glow Skulls: "Fat Randy"
Morcheeba: "Big Calm"

martes, 5 de febrero de 2008

Jitazos Fugaces. Hoy... 4 Non Blondes

Albricias, amiguitos, esta, vuestra serie favorita, ha vuelto... hoy, nueva ración de los Jitazos Fugaces con el que podríamos considerar uno de los definitivos de esa convulsa y adorable década de los 90's. Ladies & gentlemen, please welcome... 4 Non Blondes!!!

Ok, lo reconozco. A menudo esto de los Jitazos es algo encantador, canciones grabadas a fuego en nuestro substrato personal, a menudo acompañadas de no menos míticas imágenes en forma de videoclip. Otras veces se convierte en una suerte de tortura china a base de la reiteración cruenta de tal tema o tal videoclip. Pues bien, con este "What's Up?" de 4 Non Blondes, me ocurre eso. Nada más escuchar esos acordes de la acústica inicial, me pongo violento. Y no es que en su momento no me gustara su canción. Tal vez le tenga que dar unos cuantos años para poder disfrutarla de nuevo. Y es que, damas y caballeros, nos encontramos ante el Jitazo Fugaz del Grunge.

Era el año 1993 cuando irrumpió esta banda liderada por Linda Perry, que para qué negarlo, tenía una voz maja. Este tema rezumaba efluvios del hard rock setentero que en aquellos momentos nos creíamos que era lo puto más y que había nacido en Seattle. Y el videoclip era la mayor colección de topicazos visuales del grunge jamás concebida en 5 minutos. No se puede negar que sin ese videoclip, las cosas hubieran sido distintas. El caso es que esa pinta extremada grunchi to the maxx de la banda y en especial de Perry, quien parecía una suerte de homeless de diseño, no pasaban desapercibidas. Su condición de lesbiana militante en una época en la que los armarios solían permanecer cerrados le proporcionó una pequeña publicidad extra.

De repente, el interés por las bandas nuevas que había en aquella época, a base de compañías buscando los nuevos Nirvana que dieran la campanada en ventas, hizo que se les prestara una atención excesiva a un proyecto decente, pero completamente olvidable. O así parecía dejarlo entrever su segundo single, un flojito "Spaceman". Me han comentado varias veces que su disco, el que contenía esos singles, "Bigger! Better! Faster! More!" no estaba mal. No puedo opinar al respecto, pero lo cierto es que me da mucha pereza investigarlo. En fin, como era de prever, aprovecharon el tirón con un disco en directo a todas luces innecesario al año siguiente, y adios. Para el recuerdo dejaron una versión de Led Zeppelin, que colaron en el famoso disco de tributo en el participaban gente como Stone Temple Pilots o Maná (??!!), concretamente "Misty Mountain Hop", que hacían casi igual a la original.

Lo demás, es por todos conocido. Linda Perry intentó una fallida carrera en solitario, y tanteó otros aspectos como el cine y la producción musical. Finalmente encontró su filón actual como escritora profesional de singles para personajes de diferentes calañas, eso sí, todo muy alejado del rock en el que se movía inicialmente. Y la verdad es que no le va nada mal, especialmente creando temas para Christina Aguilera, Pink o Faith Hill. La lista de gente para la que ha trabajado es muy extensa, y va desde Courtney Love hasta Enrique Iglesias, pasando por Jewel, James Blunt, Kelly Osbourne o Robbie Williams, por nombrar unos pocos. Supongo que hay que comer.

Pero vamos, que para mí siempre será la individua del "What's Up". Con ella os dejo. Por favor, no me hagáis escucharla otra vez.


lunes, 21 de enero de 2008

Jitazos Fugaces. Hoy... Ké

Esta de hoy yo la calificaría de difícil. Se trata de un tema de 1996 titulado "Strange World" que canta Kevin Grivois, más conocido en el negocio como Ké. De Ké sí que se puede hablar usando el calificativo de "fugaz". Apuesto a que muchos de los que ahora leeis estas líneas no lo recordáis. Y es que a lado de Ké, el jitazo de Babylon Zoo es "Bohemian Rapsody". No en calidad, porque, diablos, esta canción... también me gusta!! (Creo que estoy empezando a tener problemas... tal vez estoy llevando demasiado lejos el tema de los jitazos fugaces).

Poco, muy poco, recuerdaba de este artistazo. Recuerdo haber visto su videoclip en el que era uno de mis programas favoritos en esa época, "Los 40 de canal +", una recopilación de vídeos diaria que se emitía al mediodía y por la noche en abierto en Canal + y los sábados reinaba Fernandisco en el especial "Del 40 al 1". En mi defensa alegaré que eran épocas en las que el acceso a los videoclips era complicadísimo (a no ser que se tuviera parabólica) y que por aquél entonces no era difícil que programaran vídeos de Soundgarden, R.E.M. , Offspring, Smashing Pumpkins, Guns n' Roses o incluso Neil Young.

Sí recuerdo que comentaban que se trataba de un ex-modelo que le daba por hacer gorgoritos, y llegué a escuchar una comparación de su música y su timbre de voz con la de Michael Stipe de R.E.M. En fin, lo que se hace para vender. El clip, eso sí, es muy grunge, muy de mostrar introversión, muy de sufro a saco interiormente. El vídeo preferido de Vince Neil, vamos. Publicó ese single... y ya está!! Desapareció de la tierra. Nunca más se supo.

Estos autores de Jitazos Fugaces suelen tener su reducto de seguidores freaks, suelen contar con (des)información en la red, incluso un mindundi como el de Babylon Zoo contaba con dos páginas en Wikipedia. Pero de Ké, pocos, muy pocos datos he podido recabar. Ni siquiera he podido averiguar su nacionalidad. Sólo que publicó un disco ("I Am") y que con este tema tuvo bastante éxito en países como Italia, donde llegó a hacer algunos bolos. El tipo tuvo el valor de publicar un segundo trabajo en 1998, trabajo que obviamente apenas servirá como posavasos. Luego se desvaneció, desapareció de la faz de la tierra. Ké, si lees estas líneas (y seguramente lo harás), puedes saber que tu single sigue teniendo su qué (chiste malo, lo sé) en 2008.


jueves, 17 de enero de 2008

Jitazos Fugaces. Hoy... Babylon Zoo

Ahhh, la maravillosa idiosincrasia del mundo de la música. Unos días estás arriba del todo y cuando menos te lo esperas, el batacazo puede ser de órdago. Y es que no es nada extraño el toparse con una banda o artista que de repente, parece surgir de la nada con una canción, unos pocos minutos en los que concentra su arte y resulta ser su cenit creativo. Los dioses son favorables, ese día la luna está en su séptima casa y Júpiter se alinea con Marte, y resulta que esa canción acaba sonando en todas las radios y el pertinente videoclip aparece en la MTV y otros programas televisivos musicales. Sin embargo, la alegría es efímera, y tan rápido como ascendió, esta banda cae en el más cruel de los olvidos. Desde luego que antes habrá intentado mantener su fama más allá de los 15 minutos warholianos con un segundo single, que obviamente gusta a muy pocos y se pierde en la más cruel indiferencia. Algunos osados incluso lo vuelven a intentar un par de años más tarde, con un disco nuevo, en este caso la indiferencia suele ser aún más cruel, y el mensaje viene a ser “déjate de tonterías y toca otra vez XXXX”. El inglés, que sin duda es una lengua muy ágil, tiene para estos menesteres una expresión divertida: One Hit Wonder.

Esta pretende ser la primera entrega de una serie dedicada a algunos de estos One Hit Wonders, o como lo prefiero yo, Jitazos Fugaces. En ella hablaré de esos que parecían predestinados a comerse el mundo y acabaron siendo carne de recopilatorio anual y de emisora de radio tipo M80 o Kiss FM. Pero lo más curioso del tema es que algunos condensan en 3 minutos más gracia, más chispa, más calidad y más atractivo que carreras enteras de 15 LP’s. Otros jitazos fugaces tienen una gracia para los que disfrutamos del kistch, un eufemismo como otro cualquiera para denominar a la caspa. Otros tienen un videoclip divertido. Otros nos teletransportan a una época en concreta. Y otros son absoluta basura. Probablemente debería situar esta serie en el mejor blog de videoclips del mundo, me refiero, por supuesto, a Miliamperios en Betamax, veremos si la serie se traslada a este blog hermano o sigue en NDK.

Adentrémonos, sin más en este maravilloso mundo de los Jitazos Fugaces de la mano de todo un looser, señoras, señores y aves de corral… con todos ustedes (fanfarria) Babylon Zoo!!!

¿Cómo? ¿Que no os suena? Y si os menciono “Spaceman”, ¿la cosa cambia?. Si todavía no cambia, haced clic sobre el video. Veréis como será escuchar el tema y recordar la tonada. Como mínimo el inicio. Y es que el gran acierto, a nivel marketiniano, fue el acelerar la cinta y darle ese efecto de pitufos makineros con colocón de tripis con el que se iniciaba la canción. Eso era lo que lo hacía diferente. Y eso fue lo que llevó a Levi’s a adoptar esta intro como fondo musical para uno de sus spots de los 90’s, en una época en que la música de los anuncios de Levi’s tenía muchos números para acabar siendo radiada hasta la saciedad.

El autor de esa canción era un tipo que se presentaba bajo el nombre de Babylon Zoo, aunque su nombre era Jas Mann, y era un joven británico de origen indio. Corría el año 1996 cuando todo estalló. El hit en cuestión, pasada esa intro, era un tema muy 90’s, indie rock, guitarras saturadas, medio tiempo, baterías durillas. Él mismo se presentaba bajo una imagen pseudo grunge de media melenita y como veréis en el clip, movimientos de cámara bruscos, la banda en el escenario, acumulación de gente en un mini pogo… en fin, un clip que bebía mucho de su época. Algún día debería hablar de cómo hay tantos videoclips noventeros que presentan a una banda tocando con una supuesta actitud de desfase y un público apretujándose.

En honor a la verdad, hay que decir que el tema original no tenía esta intro que le hizo famoso, y si veis el clip con la canción inicial, se puede observar como pasado el shock de no escuchar esa intro clásica machacona, la verdad es que suena mucho mejor la intro guitarrera. Y diablos, la canción no estaba mal. A mí, por lo menos, me gusta. El tío publicó un disco titulado “The Boy With X-Ray Eyes”, y creo recordar que incluso sacó un segundo single. Hasta llegó a publicar un segundo disco, en 1999. Pero nada, como vino se fue, y hoy en día seguramente debe haberse cortado su melenita grunge y debe trabajar de taquillero en un cine porno gay... diga lo que diga Wikipedia. Pero ahí queda el rastro de su momento de fama, y para mi recuerdo queda haber sonado varias semanas esa canción en algún garito de BCN tipo “Bóveda” o similar.

Versión original del tema:


La versión con la intro que todos conocemos:


miércoles, 2 de enero de 2008

... y diecisiete

Bueno, como diría Emilio Aragón en ese añorado "El Juego de la Oca"... prrrueeebaaaa supppperadaaaa... o tal vez sería Ramontxu en el programa ese de las apuestas? Anyway, sea como fuere, hace ya unos días me propuse escribir un texto diario, durante 17 días, lo que da, y se lo digo para los lectores de letras (que pobrecicos, no les pondremos en un compromiso) un resultado de 17 textos. Como un machote, cada día os he proporcionado vuestra dosis de NDK, para alegraros la existencia. Podía ser un día triste. Tal vez vuestra novia os había dejado. Tal vez habíais perdido el trabajo, os habían operado la rodilla equivocada o se había estropeado la tele. Pero no importaba, porque sabíais que por la noche, podríais encender el ordenador y adentraros en el mágico mundo de las Notas de Kar. Durante 17 días han circulado por aquí Johnny Depp, despertando recuerdos de vuestras adolescencias grunchis, Los Salvajes rockeando en apañó, Santa Fuck llamando zorras a las mamis, Jive Bunny, los Mastermixers y Bill Murray. Todo eso gratis, y sin canon (de momento). Incluso os habéis podido pasear por las diferentes visiones de la Ruta 66.

Lo sé, sé que costará, pero podréis superarlo. Simplemente rebajaré la dosis, eso es todo.

Ah, pero amigos, todo lo bueno tiene un final. Y este es el final de la periodicidad diaria de NDK. Durante 17 días he forzado a los 250 chimpancés amaestrados que me escriben los textos a que hagan un sobreefuerzo. Les he dado extra de plátanos, les he ofrecido anfetamínicos. Pero nada, los muy hijosdeputa se han rebelado y han logrado escapar por el hueco del aire acondicionado. Ahora estoy solo de nuevo, y hasta que no logre amaestrar otros 250 chimpancés, deberé escribir los textos de las entradas yo mismo. Espero que me logréis perdonar las faltas de ortografía.

Intentaré mantener un ritmo de entradas a este vuestro blog medianamente decente. Tal vez intente mantener el ritmo diario. Tal vez lo logre. Tal vez no. Un placer, nos leemos pronto. ¿Tal vez mañana?

Canciones:

David Bowie: "China Girl"
US3: "I got it goin' on"
Dinosaur Jr. : "Almost ready"

sábado, 29 de diciembre de 2007

El nadador melómano

Debe ser que este año he sido muy bueno. Debe ser, porque he recibido varios regalos, que Santa me ha dejado. Pero de entre ellos hay uno que me ha molado mucho, que hoy mismo he probado y me ha encantado: un reproductor mp3 sumergible. Qué sensación más guapa, tirarme a la piscina y ponerme a hacer largos mientras sonaban Bob Marley, King Khan, The Strokes o Lynyrd Skynyrd!!!

Hace muchos años que nado, pero no nos engañemos, más allá de la sensación del esfuerzo o de poder superarse en velocidad o en aguante, la natación no es precisamente un deporte trepidante. Es un deporte solitario, es un deporte además que permite una abstracción del mundo (estás sólo tú y el agua), es un deporte que permite darle a la cabeza, aprovechar para ordenar pensamientos entre brazadas, o comerse la olla, simple y llanamente. Es un deporte grunge, vamos. Por eso, desde hace muchos años pensaba que el día que se pudiera estar escuchando música en la piscina, eso sería fantástico. En una piscina, con suerte, sólo escuchas berridos de críos. Si tu suerte es peor, te topas con una piscina en la que tienen puesta algún tipo de cadena radiofónica o hilo musical, con los peligros de cutrez que eso conlleva. No ha sido así hoy!! Probablemente esta sensación sólo la comprendan realmente quienes practiquen o hayan practicado natación.


La natación: un deporte grunge

Por otra parte, el nadar es una práctica dura... cansa, a veces aburre, el agua está fría y cuando en la calle hacen 6ºC, lo último que apetece es tirarse a la piscina, si estás una temporada sin nadar, la sensación de cansancio y descontrol de la respiración aparece enseguida... Yo llevaba varios meses sin tirarme al agua, hasta hoy. Y lo cierto es que a ver si vuelvo a coger el hábito, que estoy completamente oxidado!! Pero vamos, hoy, rockeando en la piscina, estaba encantado de la vida.

Canciones:

Depeche Mode: "Route 66"
Jamie Cullum: "What a difference a day makes"
King Khan: "I wanna be a girl"

martes, 25 de diciembre de 2007

Santa Claus is coming to town

No creeríais que el mero hecho de ser hoy navidad me iba a eximir de sentarme frente al teclado... en fin, 25 de diciembre, etcétera. Feliz navidad. Y si no, que se lo digan a un tipo en Australia, llamémosle, por ejemplo, Paul. La noticia no me la invento, viene de la agencia Reuters, agencia que, por supuesto, envía sus noticias constantemente a la redacción de NDK, donde trabajan 250 chimpancés amaestrados que me redactan la mayoría de los textos. El de hoy, por ser día señalado, me digno a escribirlo yo mismo. Ya me perdonaréis la ortografía y la falta de estilo. En fin, a lo que iba.
Santa ya os está mirando, para el año que viene

Nuestro amigo Paul trabajaba de Papá Noël en la bonita localidad de Cairns, en Australia. Su trabajo, os lo podéis imaginar, una tarea dura y que requiere de un profesional como la copa de un pino. Paul, estaba ilusionado con su trabajo. Le permitiría ganar unos dólares y gastárselos en una bacanal de Foster's la noche del 26 de diciembre. Sólo tenía una condición. La empresa para la que trabajaba estaba muy al día, y por lo tanto, totalmente concienciada con la necesidad de la corrección política. Resulta que se supone que Papá Noël, o Santa Claus, debe reírse constantemente, y su risa debe sonar como ho-ho-ho (no una ni dos veces ho, sino tres). Pero claro, el responsable de esta empresa se había dado cuenta de que en slang americano, ho es un término peyorativo, algo así como puta. Se supone que es una derivación de la palabra whore. Claro, lo que no se podía permitir es que ninguna potencial clienta se sintiera insultada con la interpretación de Santa por parte de Paul.

En el fondo, Paul se imaginaba su trabajo así...

De modo que la única instrucción específica que Paul recibió es que nada de utilizar el tópico (mas potencialmente ofensivo) ho-ho-ho, y debía sustituirlo por un inocuo y suave ha-ha-ha. "Sin problema", pensó Paul. Era un trabajo sencillo. De modo que se calzó sus botas, se puso el traje rojo, se colocó la barba blanca y cogió la campana. Ilusionado, salió a la calle. Todo era movimiento de compras, madres con sus hijos, ambiente navideño, en definitiva. Comenzó a agitar la campana. Y como inconscientemente, al acercarse una señora con su preciosa pequeña, de la boca de Paul surgió, de repente, la expresión prohibida: ho-ho-ho. Nada más acabar el tercer ho, Paul se dió cuenta de su error y en un gesto casi reflejo, se llevó las manos a la boca. De nada le sirvió el propósito de enmienda. Fue fulminantemente despedido. Había mancillado la navidad.

Se empieza con el ho-ho-ho y se acaba así...

En fin, no quisiera acabar sin anunciaros que Santa Fuck me ha dejado un regalo para todos vosotros. Se trata de un recopilatorio de Mark Lanegan, que podéis descargar (vía megaupload) haciendo click aquí. Espero de todo corazón que las canciones del bueno de Mark os acompañen en este frío y duro invierno, recordándoos vuestras miserias, los amigos que os fallaron, la vez que caísteis en la traición y ese arrepentimiento que os reconcome, el amor que os rompió el corazón, lo cerca que la muerte os acecha, la sinrazón humana, las flaquezas y, en definitiva, la dureza de una vida que no atiende a razones. Conmigo lo hace. Feliz navidad.

Canciones:

Chris Isaak: "Santa Claus is coming to town"
Harry Connick jr. : "Sleight Ride"
Otis Redding: "Merry Christmas, baby"

lunes, 17 de diciembre de 2007

Johnny Depp

A estas alturas me resulta extraño que no haya hablado todavía de él... en fin, ahí va. Y es que no me avergüenza reconocer que uno de mis ídolos de adolescencia fue el gran Johnny Depp. A partir de los 14 años, más o menos, descubrí a ese actor, y aunque con el tiempo mi admiración ha ido decreciendo, diablos, no se puede decir que hoy en día no le tenga un respeto especial. La principal diferencia es que antes se trataba de admiración a una figura. Al personaje. O como suele ocurrir, a la imagen que me formé del personaje. Esto es a menudo injusto con la persona, un actor, un músico, un escritor, en general las personas somos más poliédricas de lo que pueda parecer, pero la admiración en demasiadas ocasiones provoca que nos formemos una imagen de aquellos a quienes admiramos, y al final, se admira tal imagen. En mi caso, mi objeto de admiración era ese Johnny Depp a quien siempre me quise parecer: un actor que participaba en los proyectos más laureados de su época, con una aureola de rebeldía, con ese look tan fantástico, un tío guapo (ya lo dije, que siempre me quise parecer... no me culpen por reconocer mis recuerdos) pero a su vez no era un guapito prefabricado. Además, y por si esto fuera poco, se permitía el lujo de enrollarse con Wynona Ryder (otra que pasó por ser el mito erótico del grunge) y la preciosa Kate Moss, por no hablar de su actual mujer, Vanessa Paradis, el tipo tiene, sin duda, buen gusto.. No sólo eso, sino que además era un tío aparentemente inteligente, aparentemente sensible, un rockero y proyectaba una imagen con un cierto halo de romanticismo. Por supuesto que todas estas etiquetas son más que discutibles, especialmente con la perspectiva que da el tiempo. Qué importa. Yo quería ser como él.

El de la derecha creo que es Shawn Ryder, extrañamente, con agua (??)... pero que me aspen si Depp no iba de grunge...

Johnny Depp nació en 1963 (siempre me ha hecho gracia esa gente que utiliza el diminutivo en su nombre toda la vida). Participó en la primera película de Pesadilla en Elm Street, pero a decir verdad, esa cinta nunca significó mucho en mi vida. Sí lo hizo, y seguramente si leyera estas líneas, se horrorizaría (Johnny, no me lo tengas en cuenta), la serie que protagonizó entre 1987 y 1990, 21st Jump Street, o como se conoció por estos lares, Jóvenes Policías. Wow, pedazo de serie. Me encantaba, la cosa, ya lo recordaréis, iba de una especie de comando policial cuya característica principal era la rabiosa juventud de los detectives, y cuya especialidad era infiltrarse y resolver casos en los que estuviera implicado algún sector juvenil: un instituto, una banda, un grupete que hacía carreras ilegales, un club nocturno. Bajo esta gilipoyez paseaban estos individuos, luciendo una estética que se acabaría adoptando en la década de los 90's, y en la que en cada episodio sonaban temas de algún disco de la época. Recuerdo con especial cariño el episodio en el que daban un repaso al magistral Green, de R.E.M.

Musa noventera

Repasando la filmografía, me doy cuenta que entre 1990 y 1996 se forjó un nombre más basado en la fama, el papel couché y esa aureola de enfant terrible y de actor de culto que no en títulos. Lo más interesante en esa época fueron Eduardo Manostijeras, ¿A quien ama Gilbert Grape? y Ed Wood. Lo dicho, por aquella época recuerdo perfectamente verle aparecer en el Lecturas que mi abuela devoraba con pasión, con una pinta totalmente grunge, destrozando hoteles y disfrutando de los placeres del alcohol y la química. Todavía recuerdo en mi memoria uno en cuestión al respecto, y de entre un monton de fotos, podría aún reconocer las que ilustraban esas páginas. Por supuesto, subió de golpe a mi pedestal personal. En esa época adquirió el club The Viper Room, en pleno Sunset Strip de L.A., donde se codeaba con rockeros de lo más interesantes (Flea, Iggy Pop, ...) y que será siempre conocido, por más que hayan pasado 14 años de ello, como el lugar a las puertas del cual River Phoenix murió de una sobredosis de speedball. Si no tengo mal entendido, vendió su participación hace algún tiempo.

Ed Wood... grandes recuerdos

Las conexiones de Depp con el rock van mucho más allá del grunge, siempre estuvo interesado en el hard rock y por todos es conocida su breve etapa como guitarrista de los Rock City Angels, banda que probablemente mereció más suerte. Se codeó, sin embargo, con los popes de la generación alternativa (el mencionado Flea, John Frusciante, Gibby Haynes, ...), y su look era definitivamente 90's. Cuando yo me empecé a interesar en él, pasaba, al parecer, una época chunga, debido a su ruptura con Wynona Ryder y su tortuosa relación con Kate Moss, que además de guapísima, debe ser una juerguista de cuidado, amén de su interés por la química.

Lo reconozco: Kate Moss me pone... y cuanto más golfa y juerguista es, más me pone

Poco después, Johnny Depp se, digamos, calmó un poco. Adoptó una pose más intelectualoide, más arty. Sin embargo, los títulos posteriores que grabó son también muy interesantes, a saber, Donnie Brasco, La novena puerta, La Leyenda del Jinete sin Cabeza (Sleepy Hollow), Blow, Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra, Charlie y la fábrica de chocolate... ok, la trayectoria es irregular, pero ha participado en muchos proyectos interesantes, y en otros que, si bien no lo son tanto, su presencia los arregla. Su incursión tras las cámaras, The Brave, es, sin embargo, un coñazo absoluto que sólo tiene interés porque pudo convencer a su amiguete Marlon Brando (minipunto para Depp) para que paseara su oronda figura por la pantalla unos 10 minutos.

Está claro que hoy en día ya no se trata de un actor de culto. Probablemente haya tantas razones para la admiración como para su deploración. Pero si a los 15 años me hubieran preguntado qué quería ser, hubiera dicho Johnny Depp.

Canciones:

Prince: "Sexy MF"
Los Módulos: "Todo tiene su fin"
Nirvana: "Pennyroyal tea"

martes, 4 de diciembre de 2007

Mark Lanegan

La intención no era hablar de Mark Lanegan. El caso es que por mi cumpleaños unos amigos me regalaron un CD de Lanegan. Sabían que me gustaba, y me compraron el "Bubblegum", su último disco "en solitario", disco que ya tenía. Hoy he ido, pues a cambiarlo, y he adquirido el de Soulsavers, en el que Lanegan colabora cantando unas siete u ocho canciones (??) y participando en su composición también (??), lo cuál me lleva a pensar que se trata de un disco más de Lanegan.

Leo en Wikipedia (que no deja de ser un medio de lo menos fiable, pero en fin) que los tales Soulsavers son "an English production and remix team", responsables entre otros del remix del "Four to the floor" de Starsailor, lo cuál me descoloca más. Si me hubieran dicho en 1998 que Lanegan haría un disco con una suerte de DJ's no me hubiera creído nada. En fin, que nadie se lleve a equívoco, el disco en cuestión, "It's Not How Far You Fall, It's The Way You Land" es casi totalmente un disco de Lanegan, más cercano a su estilo antiguo que a lo que se supone grabarían unos "remixers". Lo he escuchado de vuelta a casa y me ha gustado mucho reencotrarme con esa voz profundísima de un tío que se fuma cartones de Marlboro y desayuna mojando madalenas en Jack Daniel's. Y me ha retornado de golpe a esos años 98 o 99 en el que descubrí a Lanegan.

Entonces acababa de cerrar su etapa con Screaming Trees, una de las bandas injustamente peor tratadas de la era grunge. Ya había publicado entonces varios discos en solitario, sin embargo en el 98 publicó la que para mi gusto es su obra cumbre, "Scraps at midnight", un disco que me atrevo a recomendar a cualquiera que tenga sangre en sus venas y no pase un mal momento. En ese caso, no es recomendable, ya que se trata de la clase de disco que no invita al optimismo, precisamente. No me quiero deshacer en más elogios, que cada cual se lo compre y punto. Todavía no sé exactamente por qué acabé con ese CD en mis manos, supongo que la crítica de Popular 1 que lo ponía por las nubes ayudó. Y poco después, resultó que tocaba en Barcelona, en la mítica y desaparecida sala Garatge.

De esta guisa se presenta en su web... cosa profunda, oyes

Entonces tenía, en la universidad, un amigo con el que compartía gustos musicales muy afines y nos dedicábamos a descubrir joyas de Led Zeppelin, The Doors, Mad Season o Jon Spencer. Y nos recuerdo yendo emocionados a ese concierto, sin saber bien qué nos íbamos a encontrar, con una entrada que nos costó creo que unas miserables 1200 ptas. El caso es que Lanegan era el típico artista maldito que iba de drogas hasta arriba, los rumores apuntaban a que estaba chungo y yo sólo había visto fotos suyas en imágenes promocionales de los Screaming Trees, varios años antes. Salió el telonero, Mike Johnson, ex-Dinnosaur Jr., y por un momento dudé si era el propio Lanegan. Hoy parece absurdo, pero entonces no tenía Internet en casa, los medios no sacaban fotos, en la carpeta del disco no había tampoco y todo tenía un pequeño halo de misterio. Fue un conciertazo, uno de los mejores que jamás he visto. Y desde entonces, me dediqué a conseguir sus discos anteriores.

Poco a poco Lanegan se fue haciendo más popular, y que se entienda que cuando hablo de "popular" no me refiero a "popular" com Ricky Martin. Lo más increíble llegó cuando de repente, el mundo gafapastil que representa la revista Rockdelux le dedicaba también elogios. Llegué a ver a Mark Lanegan 2 veces más en directo, una tercera si se cuenta la gira en que acompañó a QOTSA. Era un buen momento para Lanegan, y para mí, seguía en un pedestal, convirtiendo en oro lo que tocaba. Y vino el famoso "Bubblegum", con el que se suponía volvía al rock, abandonando un poco esa faceta folkie-blues oscura. Sin embargo, algo no me cuadraba. No era un mal disco, no, pero para mi supuso un pequeño batacazo.

Tal vez era el concepto. Lanegan para mí es el artista ideal para esos largos, duros, tristes, fríos y oscuros días del otoño y el invierno. Por eso casi nunca escucho su música en verano. Luego el amigo se nos volvió algo vaguete, y se dedicó a hacer colaboraciones, ante una pléyade gafapastil rendida a los pies del nuevo divo. No, este ya no era el Lanegan que vi en Garatge. Probablemente le juzgué duramente, y me olvidé un poco de él. Hasta hoy. Tengo ya ganas de escuchar de nuevo este disco de Lanegan y los dichosos Soulsavers, en el que además se marca dos versiones (de Neil Young y de los Stones) magistrales. Me siento como reencontrándome con un viejo conocido.

Canciones:

Mark Lanegan: "Kingdoms of rain"
Mark Lanegan: "Carnival"
Mark Lanegan: "Field song"

jueves, 22 de noviembre de 2007

USA Kar Tour 2007.Día 11: Adios... y malaho

Efectivamente, como cantaban Medina Azahara, todo tiene su final. Y el de mi estancia en Hawaii, y a la postre, de mi periplo americano, acababa hoy. Y malaho es otra de las pocas palabras del idioma original (¿hawaiano?) que se mantienen. Significa gracias.

La sensación era extraña. Parece mentira lo rápido que me adapto a las situaciones y los lugares. En seguida se me hacen familiares y soy capaz de adquirir todas esas pequeñas rutinas que cualquier ser humano necesita. Por ello, la sensación de saber que mañana todo ya habrá cambiado, me molesta. Y sin embargo, bueno, todavía tengo un largo día en la isla que tengo que aprovechar. De entrada, a la playa. Aprovechando que, como comenté hace unos días, mis horarios se han, digamos, adelantado, me desperté pronto, me marché a la playa con tiempo antes de que llegara la fatídica hora de las doce y del abandono obligatorio de mi habitación. Despedida de la playa de Waikiki, donde se celebró (ojo, anécdota estúpida) la ceremonia de la boda de Kurt Cobain y Courtney Love, supongo que sería 1992 o 1993.

El trámite de hacer la maleta fue costoso: ida, dos personas, tres maletas. Vuelta, dos personas (las mismas, eso sí), cuatro maletas. Y a duras penas!!! Por un momento pensé que debíamos comprar la 5ª maleta, y sólo con un esfuerzo de compactación considerable de enseres lo pude evitar. Odio la situación en los viajes,de ese último día. Sabes que debes marchar. Que la hora de marcha al aeropuerto pende cual espada de Damocles. Por mí, lo mejor sería marchar directamete ese día, justo al salir del hotel. Pero claro, por otra parte, quien puede renunciar a un soleado día más en Waikiki??

La comida de hoy es, para despedirme, en Jack In The Box, empresa de la que decido, debo abrir una franquicia en mi pueblo. No triunfaría, pero joder si comería a gusto. En fin, por más checkout que haga, mi siesta hawaiana no me la quita hoy ni el puto rey Kamehameha, reunificador de las islas. Aunque sea, esta vez en las hamacas de la piscina. Lo cuál me demuestra otra vez lo fácil que hubiera sido hospedarse en un hotel más barato y disfrutar de la terraza y la piscina de mi hotel. En fin, la próxima vez.


Él pone el arte... la fiera de los negocios es ella

Por la tarde decido dar un paseo y veo a un artesano en la calle tallando un tiki en madera. Ok, tikis he visto por todas partes, pero todos parecían muy artificiales, muy cutres. Sin embargo, este parece "auténtico". Los tikis molan. Son representaciones de dioses que tienen diversos significados en Hawaii, como salud, felicidad, espantar a los malos espíritus. Según me dijo la mujer del artesano, toda casa hawaiana debe tener uno. Qué me iba a decir, por otra parte. Pero vamos, sobra decir que me lo llevé. En mi defensa alegaré que la señora me hizo un descuento. Y para despedirme de la isla, disfrutar de una puesta de sol mientras saboreo algo que hacía años que no probaba y volví a tomar en la isla, la deliciosa y empalagosamente adictiva Vanilla Coke!! Es una pena que en España se sea tan tradicional con las bebidas. Casi nunca han triunfado sabores "alternativos", y menos si se trata de colas, a saber, la grunge Cherry Coke, la cutre Coke Lemon, la psicodélica Pepsi Crystal. Todas ellas llegaron y se estrellaron en la Celtiberia. La Vanilla Coke no llegó. Una pena.

Ríase vd. del Möet Chandon

En el aeropuerto, ya por la noche, vuelvo a tener una muestra de que Hawaii is different e incluso el personal de vigilacia es amable. Por esta vez, y a esto ya me había acostumbrado en EEUU, no me rastrean el equipaje como si de un delincuente se tratara. Supongo que esta vez me me largo del país, y claro, la cosa cambia. Y para despedirme de la isla, nada mejor que un espectáculo de hula, que lo ofrecen en el propio pasillo de las puertas de embarque del aeropuerto!! En serio, este sitio no deja de sorprenderme. Atrás quedan unos días fantásticos y por delante muchas, muchas horas de vuelo.

Canciones:

Jeff Buckley: "Mojo Pin"
David Bowie: "Life on Mars?"
Led Zeppelin: "Ramble On"