Esa
es la respetable cifra de tweets que llevo. Porque, por si
alguien no se ha fijado, entre toda la morralla en la columna derecha
de mi plantilla de blogger, tengo Twitter. @carloskarmolina , nombre
tontito y cutre que utilicé, presa de la impetuosidad del momento, y
que ahora no voy a cambiar. Si es que con esto de los nombres, hay
que tener cuidado. Uno se deja llevar por la emoción, embriagado de
una rápida respuesta, en un lo quiero y lo quiero ahora, y acaba
teniendo estas situaciones. No, no me lo cambiaré, aunque reconozco
que hubiera estado mejor algo como @maxpower o @xraymadman.
Me
hice una cuenta de Twitter hace como un año y medio, movido por la
lectura de artículos en los que se decía que era el summum de la
modernidad, amén de una ventana al mundo, a la cultura, la
contracultura, y al contacto más directo con artistas, músicos y
demás faranduleo. La realidad es que no me aficioné realmente a
esto del Twitter hasta hace cosa de 9 meses. Por lo que se puede
decir que de esos 2934 tweets mencionados, unos 2900 son de este
período.
Al
final, como todo, el tiempo, qué jodío, pone las cosas en su sitio.
Incluido el dichoso Twitter. Ahora se pierde el culo, así, en
general, hablando mal y pronto, por lo que se comenta en Twitter, los
medios de comunicación tratan de sacar tajada, y parece que lo que
no es trending topic (TT), simplemente, no es. No existe. Y
queridos, se lo digo aquí y ahora. Todos los trending topic
son asuntos populares, pero no todos los asuntos populares son
trending topic. Y francamente, es mejor así. Una ojeada a los
TT de cualquier momento son como para deprimir a cualquiera que no
tenga a “Mujeres, Hombres y Viceversa” como referente
cultural de cabecera. La política más populista, fútbol y temas
relacionados con la tele están siempre presentes. Luego hay un
sector de fans en el sentido más “SuperPop” del término
(los que pasan la treintena me entenderán) que necesitan que su
idolito del momento esté presente en ese concurso de popularidad
constante. Así, Justin Biever, Lady GaGa o 1D siempre tienen su
espacio. Y finalmente, otros asuntos más naïve, si me lo
permitís... cada mañana hay un TT de Feliz Lunes, o Feliz Martes, o
TGIF (Thanks God It's Friday)... a mí, personalmente,
me pone particularmente violento mirar el móvil un lunes a primera
hora de la mañana y encontrarme eso de “Feliz Lunes”...
¿Feliz Lunes? Feliz estaría si pudiera reventarte los dientes con
un bate de beisbol, jodido baboso.
El
asunto de seguir a músicos, gente del cine o escritores, suele
llevar a decepción. No olviden esto, queridos, lo mejor del Twitter
son los anónimos, no los famosos. En general, las opiniones de ese
músico que tanto te apasiona, por lo menos las que vierte en los 140
caracteres, suelen ser entre aburridas y causantes de vergüenza
ajena. Lo cuál humaniza, claro. Sí, habrá actuado en ese
peliculón, y habrá hecho un papel de esos que te llegan al alma,
pero diablos, qué soso es y qué opiniones de mierda refleja. Y al
final, el business es el business, y una gran mayoría utilizan el
Twitter básicamente como una herramienta de promoción. Hoy
actuaré en Denver, qué bonita ciudad. Hoy me entrevistan en
el programa del Canal 52, no os lo perdáis. Y así.
De
modo que si algo he descubierto, es que lo mejor de Twitter son los
anónimos. Realmente, hay mucha inventiva, sentido del humor, ironía
y, en general, calidad, por ahí fuera. Y es curioso, porque hay
algunos tuiteros que resultan ser una suerte de estrellitas de este
pequeño firmamento, anónimos con miles de seguidores.
Probablemente, merecidos. Y bien por ellos, el Twitter es,
finalmente, eso, seguir lo que dice una persona. No la sigues por sus
obras (entonces entraría en el capítulo mencionado anteriormente de
músicos, actores, etc...) sino por lo interesante o divertido que
son sus tweets. Si Twitter tiene una esencia, es ésa.
Por
supuesto, también se puede usar como una red social de comunicación
y de contactos, un poco lo que habían supuesto messengers,
foros, chats y hasta Facebook. Yo mismo también lo uso en ese
sentido, y me ha proporcionado grandes momentos. Algunos de ellos
verdaderamente divertidos, interactuando con gente que conocía, pero
también (y ahí está la gracia), con gente que no conocía.
Personalmente puedo decir que hay muchos momentos de tedio que me
los apaña el mirar la pantallita del móvil, y al final, acaba
creando una suerte de adicción.
Acabaré
diciendo que aunque con alguno de mis lectores de este blog ya
interactúo vía Twitter, me gustará hacerlo con quien lea estas
líneas y le apetezca. Ya sabéis, @carloskarmolina
Canciones:
Radiohead:
“Vegetable”
Alabama
Shakes: “Hold On”
R.E.M.:
“Country Feedback”


