La
memoria tiene unos mecanismos francamente difíciles de descifrar.
Sea lo que sea, y no sé (ni estoy seguro de querer saber) por qué,
me acordé el otro día del libro SEX de Madonna. He tenido que tirar
de mi ingente servicio de documentación (catorce monos que tengo
amaestrados haciendo búsquedas por Wikipedia) para sacar algún dato
más o menos fidedigno, cubriendo así esos vacíos y esas zonas
grises que dejaba mi cabeza.
¿Recordáis
aquello? Era 1992 cuando se publicó, y bueno, provocó todo un
escándalo. Si se le echa
una ojeada a los contenidos, hoy, casi veinte años más tarde,
resulta tremendamente llamativa la inocencia de esa sociedad que se
las daba de moderna pero se escandalizaba por imágenes como las que
contenía el librito de marras. Al parecer, tanto ese libro como el
disco que Madonna publicó ese año, Erotica, así como la actitud
que tomó en esa época, convirtiéndose en algo así como la guarra
oficial del pop mainstream, le pasó bastante factura a la diva. Y
sin embargo, queridos y queridas, ese libro de fotografías eróticas
vendió la friolera de 1,5 millones de copias, 150000 el primer día
de su edición, y eso a 50$ que costaba en USA.
Está
claro que Madonna era una estrella conocida por cualquier persona en
este triste país, y su movimiento comercial llegó a ser lo que hoy
se conocería como un “trending topic” de Twitter. Por supuesto,
nada de lo que mostraba en esas imágenes era especial ni novedoso,
pero sí lo era fuera de un circuito más o menos underground. Yo era
un preadolescente (o adolescente? Dónde está el límite?)
calenturiento y aquello, claro, me llamaba la atención. Recuerdo
haber ojeado, a escondidas, algunas imágenes del libro en la Virgin
MegaStore que había entonces en el Passeig de Gràcia de Barcelona.
Por cierto, algún día tendría que hablar de esa tienda y de la de
ratos que me pasé en ese lugar, hojeando libros, mirando CD's y
escuchando música.
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| De esta guisa se presentaba Madonna en la portada de aquél lejano número de Primera Línea |
Volviendo
a Madonna y el contenido de su SEX, recuerdo haber visto algunas de
las imágenes que lo ilustraban, en un número de la revista Primera
Línea, que presentaba un reportaje al respecto (con una de esas
fotos en portada) y que unos amigos compraron, a escondidas y
avergonzadísimos, como si estuvieran comprando coca. Y lo primero
que pensé fue que se trató de una considerable decepción.
Por
supuesto, en aquella época comenzaba a consumir un poco de erotismo
y de porno, a partir de alguna revista que pasaba de mano en mano
(viva la higiene, prefiero no pensarlo mucho) entre los compañeros
de clase, también a partir de series y películas eróticas como La
Serie Rosa o Calígula. Cualquier película española de esas en las
que se veía carne y pelo, así mismo, servía. Y algo, un poquito,
de porno en forma de cintas tralladísimas VHS que no se sabe cómo,
aparecían en las manos de algún niño del cole e instituto y
rondaban por todos los aparatos de vídeo de los alumnos.
Claro,
la decepción venía cuando veía aquellas imágenes de Madonna en
lencería, fusta en mano, en blanco y negro o tocándose frente a un
espejo, pero en las que, maldita, apenas enseñaba nada. A ver, en
esa época yo quería ver penetraciones, felaciones y desnudos
frontales. ¿Insinuar? ¿A quién le interesaban las insinuaciones?
¿Y aquello realmente era tan escandaloso? Si no se le veía nada...
recuerdo incluso cuando me dijeron que una conocida, ruborizada,
pilló el libro escondido en el cajón de un despacho de su padre.
Evidentemente, esto, leído por cualquier menor de 20 años, que con
doce añitos ya se han cansado de ver dobles penetraciones en
Internet, puede llegar a resultar hilarante. A mis miles de lectores
que no vivieron el Mundial de Italia'90, no me lo tengáis en cuenta.
![]() |
| Madonna y Naomi disfrutando de un soleado día en la piscina... |
Lo
curioso es que he estado viendo las imágenes del libro SEX,
fácilmente localizables en la red, antes de escribir estas líneas,
y me han parecido mucho más excitantes hoy en día que por aquél
entonces. Supongo que con 11 o 12 años, lo que quieres es ver un
clítoris o una polla en la boca de una muchacha, y no te pone lo más
mínimo la lencería o las imágenes sugerentes. Las fotos son,
digamos, “bonitas”, en el concepto artístico de las mismas, y el
uso del B/N y de la luz es excelente. El rollo es demasiado bondage y
orientado a lo gay para mi gusto. Excepto Madonna, muchas de las
personas que aparecen son de sexo indefinido, ellas parecen ellos,
ellos parecen ellas. Pero algunas de las fotos me han puesto un poco
cerdete, esa es la verdad. ¿Será que me hago mayor? ¿O será que
la sobreexposición de porno, de todos los tipos, modalidades y
prácticas que están accesibles con tan solo un click hace que casi
no me interese? Sea como fuere, desde NDK invito a cualquiera de mis
millones de lectores a que se imprima alguna de las imágenes que
aparecen en ese libro y pida a Madonna que se la firme en su próxima
visita de promo. Grandes risas garantizadas.
Canciones:
My
Morning Jacket: “Outta My System”
Love:
“A House Is Not A Motel”
Afghan
Whigs: “Crazy”








