miércoles, 9 de mayo de 2012
London Calling
viernes, 4 de mayo de 2012
Kar & the CBGB's
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| Nunca es un mal momento para poner una foto de Debbie Harry... |
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| ... O dos... |
miércoles, 30 de noviembre de 2011
32
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| Tipos en armadura con personalidades basadas en signos del Zodíaco que se hostian... y luego se preguntarán por qué hay matanzas adolescentes en los institutos... |
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| Entrada de concierto de Johnny Thunders en la desaparecida Studio 54 de Barcelona, 1986. Mil pesetazas de entonces era un dinerillo. |
viernes, 31 de julio de 2009
The Vandals
The Vandals son un grupo de mierda. Así de claro. Y la primera vez que tuve conocimiento de ellos fue a través de mis amigos punkies del instituto. Era la época en la que, de repente, un sector del ruacanrol miraba a las bandas de lo que dió en llamarse punk pop, hardcore melódico o directamente punk epitaph, en referencia al sello discográfico que acogía a tantas bandas de este estilo. Hablo, claro, de grupos como NOFX, The Offspring, Bad Religion, Pennywise... la explosión de Green Day y The Offspring abrió unas puertas inesperadas hasta entonces. Y claro, habían grupos interesantes, como los mencionados Green Day, que aunque hoy no me interesan nada, tenían un puñado de buenos discos. O The Offspring, grupo del que siempre defenderé sus discos "Smash" e "Ixnay on the Hombre", aunque hoy sean un chiste. También había mucha basura. Pero volvamos a mis amigos punkies del instituto... ellos eran fans de NOFX, quienes, por otra parte, de repente vivieron cierta popularidad. Y aquél año, se permitieron el lujo de llenar la sala Zeleste. Mis amigos fueron, a mí no me interesaban, por más que lo había intentado, ya sabéis, por aquello de integrarse en el grupo. Y hablaron entusiasmados de ese concierto, y también de una banda que los teloneaba, The Vandals... en este punto la memoria me falla, pero creo recordar que sí, que The Vandals fueron los teloneros de NOFX aquella noche.
En fin, como dije, NOFX no me interesaban lo más mínimo, pero sí, por aquél entonces, The Offspring, quienes recalaban en Barcelona en 1997, y que fue, ya lo dije, mi primer concierto. El caso es que aquella noche, había dos teloneros, Lunachicks y The Vandals. A las Lunachicks apenas las llegué a ver, pero sí pude "disfrutar" del show de los Vandals... en fin, cómo podríamos resumirlo... una música mierdosa, los peores tics del hardcore melódico californiano, con un humor de guardería y cuyo mayor interés residía en que en el show, uno de los miembros se despelotaba, y acababa enseñando sus vergüenzas, y no me lo toméis como un eufemismo o una cursilería, no, aquello era una vergüenza. La gracia del tema era el ver al tío tocar una canción en pelota picada y hacer el imbécil en en escenario. En fin, una cosa para olvidar...
... pues resulta que no, que no lo pude olvidar fácilmente, ya que tres años más tarde, a Pearl Jam no se les ocurre mejor idea que traer a The Vandals como teloneros. Aquello pasaba ya de castaño oscuro. Lo de The Offspring lo puedo entender, ya que The Vandals habían fichado por la discográfica de su cantante, Dexter Holland, pero lo de Pearl Jam... todavía me pregunto qué verían Pearl Jam en ese grupo como para llevárselos a Europa de teloneros. Además de ser un despropósito, la cosa era cuanto menos extraña, más si tenemos en cuenta que en 2000, los de Seattle pasaban un momento muy místico y seriote, contrastando completamente con la subnormalidad que representaban sus teloneros. Así que nada, volví a tragarme un show de The Vandals, y en un dejà vu penoso, volví a ver las estupideces de siempre, los chistes, las cancioncitas tontas y como no, el tío en pelotas cantando, jugando con su chorra, dando golpecitos al micro con el glande, vamos, algo lamentable.
Y para que quede constancia de ello, recordemos que aquél año, Pearl Jam decidieron publicar de una manera oficiosa las grabaciones de todos los conciertos de aquella gira, y como buen fan, me hice con el correspondiente al show que ví. Y claramente se puede escuchar que en la interpretación de "Elderly Woman Behind A Counter In A Small Town", hay un momento en el que Eddie Vedder se despista, jodiendo una de mis temas favoritos del grupo. Y luego él mismo se justifica, tras la canción, dice algo así como "quiero pediros perdón, no sé si habéis notado que cuando estaba cantando, me he despistado. Por un momento he recordado que el tío de The Vandals había tocado con su pene el micro, y yo estaba poniendo mi boca en él, y... ". En fin, Eddie, eso te pasa por buscarte teloneros mierdosos. Aprendería rápido, pues en su siguiente gira española fueron los fantásticos Wolfmother quienes los telonearon.
Vaya también un recuerdo a esos Wolfmother que nos dejaron una triste sensación de coitus interruptus, tras un disco y gira memorable. Una pena. Y vaya también un recuerdo a The Vandals, grupo patético que durante una época, teloneaba a todo cristo (NOFX, Offspring, No Doubt, Pearl Jam, ...) y que fueron los creadores de discos como "Live Fast Diarrea" o "Hitler Bad, Vandals Good", títulos que eran toda una declaración de principios.
Y para cerrar, me permitiréis una postdata, y es el hecho de que el batería clásico de The Vandals era Josh Freese, quien militó durante bastante tiempo en los Guns n' Roses post-Illusions. Viva Axl y sus fichajes. Y para cerrar el círculo, si antaño fue el cerdo naranja quien contrató a Freese, parece ser que este año va a tocar la batería en el nuevo disco de (redoble de tambores): Slash!! Que alguien me lo explique, por favor.
Canciones:
The Animals: "CC Rider"
Apollo 4 40: "Stop the Rock"
Manic Street Preachers: "Me and Stephen Hawkin"
lunes, 15 de septiembre de 2008
Little Steven
Little Steven, nacido como Steven Lento, de origen italiano, en 1950 (qué viejos nos hacemos todos), lo de Van Zandt lo adoptaría por su padrastro. Lo de “Little” lo ignoro, aunque lo puedo suponer. Steven, un hombre a un pañuelo en la cabeza pegado. Esa es su seña de identidad. De hecho, nunca he visto ninguna foto suya con la cabeza al descubierto. Supongo que ese pañuelo, del que sobresale una melena, debe esconder una calva al más puro estilo Hulk Hogan. En cualquier caso, forma parte de su figura inconfundible.
En 1984 hizo algo que muy poca gente se hubiera atrevido a hacer: abandonó la E-Street Band de Bruce Springsteen, banda de la que fue miembro desde 1975. Había sido colega de Springsteen desde mucho antes. Eso lo hizo tras grabar el superventas “Born in the USA”, cosa que a bruss no le sentó muy bien. No sólo era su amigo y un gran guitarrista, sino que era una pieza fundamental en la creación de arreglos para las canciones. Hasta entonces, era clásica su imagen, pañuelo (como siempre) y guitarra, y haciendo coros en el mismo micro que Springsteen, robando un poco de protagonismo al divo.
Pero es que Little Steven era un culo de mal asiento. Ya en 1982 había dado inicio a su carrera en solitario, creando la banda Little Steven and The Disciples Of Soul. Nuestro protagonista era un amante del soul, amén de tener conocimientos enciclopédicos al respecto. Y quiso lanzarse a la palestra. En ese año 1982 publicó el que sería su disco de debut, “Men Without Women”. Había juntado a un conjunto de músicos muy heterogéneo, aunque más un grupo de amigos que una banda “real”. Los Disciples Of Soul eran hasta 9 músicos, entre ellos, nombres conocidos, de la E-Street Band, como el fenecido Danny Federici o su viejo colega Jean Beauboir , el punky negro. Little Steven se hacía cargo de guitarras y voz, y aunque como vocalista, no es que fuese un derroche cualitativo, es capaz de sacar adelante sus canciones. El caso es que este “Men Without Women” resulta ser un disco de soul rock fantástico, con algunos auténticos temazos, como “Lyin’ in a bed of fire” o “Forever”, y los elogios estaban completamente justificados.
Con ello, inició oficialmente su carrera en solitario, tras abandonar a Springsteen. Su siguiente movimiento fue más inesperado. En 1984 se sacó de la manga un disco totalmente explícito en contra de la política de Ronald Reagan y el partido republicano. Se convirtió en el trobador del desencanto americano con el disco “Voice Of America”. Estilísticamente también había cambiado, y su música se movía por derroteros más eclécticos. Desde el punk de la inicial “Voice of América” hasta el reggae de “Solidarity”, pasando por momentos más cercanos a la E-Street Band. En conjunto, un buen trabajo, pero menos inspirado que su debut.
En ese punto de su carrera era cuando su faceta activista estaba más en boga. Además, Little Steven era un músico muy respetado por diferentes colegas suyos unos más punkies, otros más cercanos a la música negra, al rock o a la salsa. Así, en 1985, en plena empanada activista, creó la asociación Artists United Against Apartheid. La cosa fue que Van Zandt siempre tuvo mucho interés en la situación del pueblo indio americano. Leyó que el Apartheid de Sudáfrica estaba inspirado en la situación de reservas indias que el gobierno americano había creado. Tras un viaje a Sudáfrica, se convenció de que se trataba de una causa por la que luchar. No es que tuviera una gran repercusión, pero aún así logró involucrar a un importante grupo de artistas de lo más dispar para la grabación de un documental al respecto, titulado “Sun City”. Y, por supuesto, un disco titulado del mismo modo, en donde participaban gente del rock, del rap, del jazz, del punk y de la salsa. Logró involucrar a nombres como Stiv Bators, Miles Davis, Hervie Hancock, Ron Wood, Bono, Rubén Blades, Afrika Bambaataa, Ray Barretto o Bruce Springsteen. En fin, como suele pasar con estas cosas, todo muy bien, muy revolucionario políticamente hablando, peroooo… el sigle “Sun City”, escrito por Van Zandt, es una cosa casi más horrorosa que aquél infame “We are the world”.
Y no se amilanó con toda esta historia. Su siguiente trabajo seguía una línea política similar, y el título ya es bastante explícito, “Freedom – No Compromise” (1987). Lo cierto es que se nota un bajón considerable respecto a sus dos primeras entregas. Hay algún single interesante, como el dueto que hace con Rubén Blades (¿?), “Bitter Fruit”, pero los resultados no son los esperados. Su popularidad, especialmente en USA, decae. Y con el final de la década, todo su movimiento de activista público comienza a diluirse. ¿Demasiado tiempo batallando? Tal vez. El caso es que en 1989 publica nuevo disco, “Revolution”, en donde flirtea demasiado con los sintetizadores, y al final resulta ser el más flojo de todos sus discos, en una carrera que había ido claramente de más a menos.
En 1993 participó, no sólo como productor, sino también activamente (aunque no como miembro) en la nueva banda que había formado el ex-Hanoi Rocks Michael Monroe, Demolition 23. Grabaron un disco de debut homónimo que resultó ser un pelotazo del mejor punk rock, que probablemente mereció mejor suerte. La muerte del guitarrista Jay Hening supuso un mazazo y la cosa acabó demasiado prematuramente. Cuando en 1995 Springsteen reúne puntualmente a la E-Street Band, Little Steven acepta un puesto que le pertenecía por derecho.
1999 fue uno de los años más importantes en la carrera de Little Steven. Por un lado, y tras una década de silencio, publica un nuevo disco. Titulado “Born Again Savage”, es el disco de un power-trio al estilo de finales de los 60’s, que monta con Adam Clayton, de U2 y Jason Boham, el hijo del malogrado John. Y en ese trabajo, Little Steven se vuelve a reinventar. Ni soul, ni punk, ni inventos raros. Esta vez, se trataba de buscar unas sonoridades cercanas a Cream, a Hendrix, a Steppenwolf… al hard rock psicodélico de los 60’s. Fue el disco con el que descubrí a Little Steven, y el mejor de su carrera, justo por debajo de su debut. En 1999 también, Bruce Springsteen reúne definitivamente a la E-Street Band, y ahí está también Little Steven, quien se tomaría su puesto en la banda como prioridad. Y en 1999 inicia una nueva faceta en su carrera, inédita, pero por la que se ha ganado muchas simpatías. En ese 1999 es elegido por David Chase para dar vida al gran Silvio Dante en la serie Los Soprano.
Qué puedo decir, se trata de mi personaje favorito de mi serie favorita del momento. Chase le eligió, sin casting alguno, pese a que Little Steven no contaba con experiencia alguna en la interpretación, simplemente porque su imagen “daba el perfil”. Y ya lo creo. Por primera vez vemos a Steven Van Zandt sin pañuelo (aunque con peluca), dando vida a un personaje hosco, duro, pero siempre elegante, que según avanza la serie, adopta mayor protagonismo. Un gran acierto.
Y tras la serie, y sin abandonar a Springsteen, con la llegada del nuevo siglo, el culo inquieto de Little Steven se mete en un nuevo proyecto: la radio. Dentro de la moda de las radios vía satélite, crea y conduce el programa “Little Steven’s Underground Garage”, en donde pincha temas oscuros de los 50’s y 60’s, y también da la alternativa a bandas actuales más o menos afines al garaje, como los grandes (aunque ya desaparecidos) The Shazam. El programa tiene pinta de ser una gozada, y genera también discos recopilatorios e incluso festivales. Eso, claro, a los pobres europeos del sur nos queda muy lejos. Ya me gustaría.
En definitiva, Little Steven, un entrañable hiperactivo, un amante del rock y de la música, y sobretodo, mucho más que el guitarrista que está a la izquierda de Bruce Springsteen.
Canciones:
Little Steven: “Born again savage”
Little Steven: “Lying in a bed of fire”
Little Steven: “Bitter Fruit”
martes, 19 de agosto de 2008
Fiestas de pueblo
En este pueblo, como en la mayoría de las comarcas que rodean la urbe de Barcelona, la población juvenil (y que a la postre, suele salir en masa en estos eventos) se divide entre candidatos a aparecer en cualquiera de estas fotos y un sector más perroflautil, que generalmente es la que organiza, participa en las colles, los concursos y todas esas cosas. Y la división no es sólamente estilística, sino también geográfica. Al primer grupo te lo encuentras en masa en la feria. No hace falta que me extienda mucho en la feria, por lo menos no más de lo que comentaba el amigo Javiruli por aquí. Al sector perroflautico se le puede ver en el otro lado, en el parque con los conciertos y las festes alternatives. Y yo, pobre de mí, casi prefiero el perroflautico, en general, muy joven y con un punto de ingenuidad que casi enternece, hasta que se chocan contigo y te derraman un poco de su litro por encima.
Como habitante novato de esta localidad, no tengo ese sentimiento de patria chica, y mis relaciones con las gentes del pueblo son escasas. Pero está bien para darse una vuelta las noches de fiesta. Y la primera noche, tras dar cuenta de la debida cena y de unas copichuelas en una terraza, fuimos hacia el parque donde los Hell Angels locales, los Imperiales (uuuhhhh) habían preparado un escenario para acoger el sector juvenil de fiestas. Y yo, que soy así de imaginativo, nada más ver un escenario y unos moteros ocupándose de la logística, no podía dejar de pensar en un Mick Jagger acojonado en Altamont . El concierto de esa noche, sin embargo, no lo abría Santana ni Jefferson Airplane, sino un horroroso grupo de perroflautas llamado La Troba Kung Fu, que hacía una suerte de música entre sudamericana, popular catalana y rumbera, algo horroroso que además duró la hostia. Pero que, oh sorpresa, tenía su tirón entre el público allí congregado.
La curiosidad de la noche y lo que me llevaba allí era que después había sesión de DJ Miqui Puig. Sí, señores, por si alguien no lo conoce, el orondo Miqui Puig es el que fuera cantante de Los Sencillos, jurado de cualquier concurso de cantantes y chorradas de la tele (desde el mitiquísimo Lluvia de Estrellas hasta el tremebundo Factor X), marisabidillo, hortera, y que también mete sus narices haciendo secciones de música y tendencias en cualquier programa de tele o radio en el que se lo permitan (desde el fenecido Ticket de La Sexta hasta programas de radio catalana). En definitiva, un tío que se ha colocado muy bien. Pero qué puedo decir, me cae bien. Es un pedante y un snob, pero hay que reconocer que el tipo sabe de música (sus comentarios no son estúpidos y no recomienda nada que no sea, mínimo, de Serge Gainsbourg). Tenía curiosidad por saber qué iba a pinchar como DJ, y hay que reconocer que la cosa comenzó muy bien. Empezó pinchando una selección de rocksteady, ska británico y soul que me gustó. La sesión pasó momentos más tópicos pop-rock y acabó en algo demasiado techno, demasiado convencional para lo que me pedía el cuerpo entonces. Así, DJ Gordiqui Puig fue de más a menos y acabé por marcharme sin que hubiera acabado. Aún con esto, esos primeros 45 minutos fueron divertidos y los bailoteos en ese glamouroso parque rodeado de esos paisanos, muchos de los cuales ni siquiera habían nacido cuando se publicó "Nevermind" estuvieron bien.
La cita en nuestro Altamont particular era el día siguiente, con un concierto que ya me interesaba más: Seguridad Social. Os voy a confesar una cosa: cuando tenía unos trece o catorce años, me gustaba esa banda. O como mínimo, los cuatro hits que tenía grabados en una cinta. Y bueno, estaban tocando gratis en mi casa. A la banda se la veía en la decadencia de esos grupos que vivieron los ochenta y parte de los noventa de los bolos veraniegos a costa de los ayuntamientos y que hicieron su agosto cuando el rock español tenía tirón. De manera que nada de florituras, cantante y tres músicos, que cuantos menos seamos, más tocamos a repartir. Lo cuál no le fue mal a la música del grupo. Batería, bajo y un guitarra bastante bueno que hacían sonar las canciones durillas, casi recordando sus inicios en la escena punk valenciana. Que nadie se lleve, de todas formas, a equívoco. El 80% de los allí presentes estaban para escuchar "Chiquilla". Y en ese sentido, el grupo fue honesto, y se dedicaron a desgranar sus singles más conocidos, que sorprendentemente, no son pocos. Como decía ese clásico slogan, "conoces más canciones de (-póngase el nombre de la banda que se quiera, en este caso, Seguridad Social-) de las que crees". A mí, es que me recuerdan a esa cinta que tenía grabada y también, como no, a esos locales de Poble Nou que frecuentaba y en los que hits como la mencionada "Chiquilla" o la skatalítica "Comerranas" eran un must. Y diablos, debo decir que lo pasé bien. No pagaría por ver un concierto suyo, pero me gustaron, sonaron bien y pasé un buen rato.
Tras Seguridad Social, tocaba otro DJ. No recuerdo su nombre, decían era el DJ residente de la sala Clap de Mataró. Como quiera que recuerdo haber estado alguna vez en ese sitio y que se pinchaba pop rock más o menos modernete pero bien, quise quedarme, a ver qué tal. La decepción fue mayúscula al toparme con una selección de rock latino (Los Fabulosos Cadillacs, Macaco, Jovanotti, Radio Futura,...), de modo que dejé a DJ Perroflauta y me largué, tratando de recordar si eso era lo que se pinchaba en Clap (y creo que no). La audiencia, he de decir, estaba encantada, mucho más que cuando el día anterior Miqui Puig pinchaba PIL, The Clash o The Jacksons.
Y con ello, ha acabado mi periplo por las fiestas locales, por lo menos, hasta el año que viene. No estoy por la labor de hacer valoraciones acerca de presupuestos, de la realidad de estas fiestas en el entorno del ocio del siglo XXI, ni estas cuestiones que se acercan a la temida camisa de once varas. Que estoy de vacaciones.
Canciones:
PIL: "This is not a love song"
Pixies: "Gounge Away"
The Jacksons: "ABC"
domingo, 3 de agosto de 2008
Mi primer concierto
Es obvio que hoy en día The Offspring son un chiste, un grupo que representa lo más ridículo que puede llegar a ser el rock más masivo, más MTV. Pero amigos, antaño The Offspring no sólo fueron una banda interesante, sino que también grabaron un muy buen disco, me refiero, claro, a Smash.
La historia es conocida, los californianos conocieron el éxito con ese disco y especialmente con sus dos singles principales, "Self Steem" (con un riff sospechosamente parecido al celebérrimo "Smells like teen spirit" y yo diría que con una aureola grunge) y "Gotta get away". Diablos, dos temazos!! Capitanearon una popularización del punk californiano de la discográfica Epitaph, que podría considerarse una etiqueta en sí misma, junto con NOFX o Bad Religion, quienes no obstante carecían de esa mediatización. A mí Smash me gustaba, si bien el resto de grupos Epitaph (los mencionados NOFX, Bad Religion, Pennywise, ...) nunca me interesaron más que alguna cancioncilla suelta para pegar saltitos en los locales de Poble Nou . Pero mis amigos del instituto de entonces eran verdaderos fans de este tipo de música.
En 1996, sería, The Offspring publicaron su siguiente disco, el segundo en una multinacional y el segundo tras el pelotazo comercial que supuso Smash. Ese disco, titulado Ixnay On The Hombre, con la perspectiva del tiempo, debo decir que no está nada mal. Sin ser una revolución en el rock, la banda no incidió mucho en el punk pop facilón y saltarín, sino que en algunos cortes arriesgaron, ralentizando tempos y creando canciones como la gran "Me And My Old Lady", que me recuerda a Jane's Addiction. No en vano, producía Dave Jerden, quien había trabajado con los Jane's en el mítico Nothing's Shocking y en Ritual de lo Habitual. En esa época, la muchachada no entendimos muy bien por qué no sonaban como en el celebérrimo Smash.
Sin embargo, la ocasión era estupenda para acudir a su gira, que recalaba en el Palau de la Vall d'Hebron en Barcelona. Yo estaba muy excitado al respecto, íbamos un grupete y definitivamente, eso de salir de concierto una noche de martes era toda una novedad para mí. La velada se trataba de un show con dos teloneros, Lunachicks y The Vandals, y luego los Offspring. Y para calentar motores hicimos el pertinente botellón calimochero. Ya en la entrada del recinto, me compré una camiseta conmemorativa que todavía debe rondar por ahí.
La cosa acabó siendo más desangelada de lo que esperaba. A Lunachicks apenas las vimos tres canciones. Y mejor, menudo desastre de banda. Luego leí elogios en Popular 1, pero aún hoy tengo muy mal recuerdo. Lo de los Vandals es algo patético que sólo tenía gracia en ese contexto, un público lleno de adolescentes que les reía las gracias. Tuve la mala suerte de encontrarme con ellos de nuevo teloneando, esta vez, a Pearl Jam en el 2000, y el concierto fue igual de patético, los mismos chistes, las mismas tonterías. La peor parodia de banda pseudo punk. Y finalmente salieron nuestros héroes. Y aquello fue la marabunta!!
Se formó un pogo brutal, aunque no muy violento. Ahí estábamos toda la muchachada dando saltos sin parar, pero reconozco que no me motivó mucho. Tal vez fue porque en previsión de ese follón, me quité las gafas y la verdad es que mi visión se redujo demasiado. Ahora sólo veía cuerpos saltando y de fondo, un escenario con unos tipos borrosos. Y el sonido se podría calificar de guarruno, siendo benévolo. Ya me lo avisaron, The Offspring suenan rematadamente mal en directo. Y no se equivocaron.

El disco no está nada mal. Y la imaginería mexicana de la portada mola. Mi camiseta tiene esa imagen.
Al final, está claro que los singles básicos cayeron y todos los disfrutamos. Pero qué puedo decir, fuera de la épica del primer concierto, del grupo de amigos, del alcohol, de la noche, y de todas esas cosas, me quedé pensando que me esperaba mucho más del tema.
Pero ya véis, todo el mundo tiene un pasado. Y no me arrepiendo, The Offspring retomaron su carrera en su versión más cutre, más obscenamente comercial y más mala, hasta llegar a ser lo que son hoy en día, basura. Ya no tengo trato con ninguno de los amigos con los que viví esa experiencia inciática. Mis siguientes dos conciertos fueron Radiohead (presentación del OK Computer) y The Rolling Stones (Bridges To Babylon Tour). Toma eclecticismo!!. Y al cabo de unos meses abandoné las gafas por unas lentillas de lo más cool.
Y ahora deberes para mis queridos cientos de miles de lectores: escribid algún comentario acerca de vuestras experiencias en primeros conciertos!!
Canciones:
The Drifters: "Under the boardwalk"
Led Zeppelin: "Trampled Under Foot"
Dio: "Holy Diver"
domingo, 8 de junio de 2008
Viaje a NYC. Día 3: Greenwich Village, East Village y Lower East Side
Llegados a Union Square, vemos que hay instalado una suerte de mercadillo de productos "naturales", los grangeros de las zonas montan unos puestecillos donde venden lana, carne de ovino, quesos artesanos, pan, hortalizas, y donde no faltan, claro, puestecillos de alaborios hippiosos. La gente pasea encantada y consume lechugas que extrañanamente para ellos no están cortadas y envasadas en bolsas de plástico, sino que están tal cual. Bajando de Union Square el aspecto de la ciudad ya cambia. En la zona más al norte, hay más oficinas. En esta zona hay gente viviendo, todo son bloques de apartamentos con la clásica entrada con unas escaleritas y las inevitables escaleras de emergencia en las fachadas. Las calles se estrechan y hay árboles, lo que le da un aire más amable.
El distrito del East Village es la zona más bohemia: el punk, los filósofos, la clase obrera y los "posers" circulan por esta zona, que tiene su epicentro en la calle St. Mark's Place. Supongo que por ser sábado, en la 3ª Avenida hay montado otro mercadillo, éste más "al uso", con sus puestecillos inevitables de comida (libanesa, colombiana, china/oriental,...), de ropa, de imitaciones de gafas y cinturones, y muchos puestos de camisetas, algunas de ellas muy molonas, porque será un mercadillo, sí, pero estamos en la "zona alternativa". Un chico tiene un puestecillo donde vende camisetas que diseña él mismo, con motivos rockeros, y lo cierto es que tiene algunos modelos muy guapos.
De vuelta a St. Mark's Place, me compro dos camisetas muy molonas en el puestecillo del mercadillo que os comentaba antes, y me doy cuenta de que el dinero comienza a escasear y me quedan tres días en la ciudad. Hay que comenzar a prescindir de lo prescindible. ¿Y qué es lo prescindible? Pues está claro... comer!! A partir de hoy, mi dieta será de McDonald's, donde por 15$ comemos dos. No es lo más sano del mundo, pero me permite pasearme por una tienda con un montón de CD's de segunda mano a precios ridículos, regentada por un chaval con un aspecto de punk clásico, y claro, unos cuantos CD's sí que caen.
Tengo una conocida que tiene una peluquería, y siempre le interesan el tema de las tendencias, y todas esas cosas. Pues bien, a su pregunta de qué tendencias se ven como "de moda" en NY, la respuesta es muy clara: que se alquile el vídeo de "Buscando a Susan desesperadamente". La moda de primeros/mediados 80's es la que más se ve en la ciudad, esa y el after-punk, todo muy ochentero en general.
Por la noche había un plan de ver a Detroit Cobras y a X en el Fillmore, local que, por cierto, y como suele pasarme con estos sitios míticos, me pareció pequeño, y casi diría que cutre. Pero claro, mi reajuste económico me lleva a plantearme que tal vez pagar esos tickets para ver un show de teloneros de los Cobras y un concierto de X que no me interesa demasiado, no resulta buena idea. De modo que prefiero reinvertirlos en los bares del Lower East Side. Se trata de la una de las zonas más genuínamente punk de la ciudad actual, y los bares se amontonan. No todo es punk, en alguno tocan un rollo folkie, y en otros, simplemente rock. Acabo en el bar Pianos. Se trata de una antigua tienda de pianos a la que consideraron no era necesario cambiar el cartel. Está muy bien, tienes opción de tomar unas copas y disfrutar del DJ que pincha rock, desde Pixies hasta Rolling Stones, o pasar a un reservado donde toca una banda local. El ambiente por la zona es muy majo, y también de subida, por St. Mark's Place, donde las tiendas siguen abiertas. Definitivamente, un gran día!!!
Canciones:
Placebo: "This Picture"
Tom Petty & The Heartbreakers: "The Waiting"
Rumble Strips: "Girls and boys in love"
sábado, 3 de mayo de 2008
La Ruta del Bakalao
VEAN, VEAN
Fijáos que Bunbury, que va hecho todo un piratón con su sombrerito de cuando me disfracé de corsario en el carnaval '86, dice específicamente: "(...) era el lugar donde a todos los aficionados a ese tipo de música nos apetecía ir (...)"
Para mí, que crecí y guardo mi mayor substrato musical en los 90's, el término Ruta del Bakalao es totalmente peyorativo y asociado a una serie de gente totalmente opuesta a mis gustos, a nengs de castefa pero en real (es decir, que ya no hacen gracia). Sorprenden, entonces, las palabras de Bunbury. Y no, no creáis que ahora haré un alegato del rock como una música en estado superior y que toda la música electrónica y/o de baile es basura, y tal... en fin, ya lo he comentado algunas veces que determinada música electrónica, de baile, techno, house o lo que diablos sea en determinadas ocasiones, me gusta, y que buenos ratos he pasado no sólo en discotecas rockeras sino también en discotecas de música electrónica. Pero aquello, por lo menos visto desde la óptica de 1993-1994-1995 era algo horroroso, hablo de los años en los que se popularizó el término Bakalao y el término Máquina.
Por lo que he ido leyendo a lo largo del tiempo, la llamada Ruta del Bakalao no es un fenómeno de finales de los 80's y (sobretodo) primeros de los 90's, si bien es cierto que fue a principios de los 90's cuando adquirió mayor popularidad. La cosa va de más antiguo, y mis primeras sorpresas llegaron al leer declaraciones de disc-jockeys que decían pinchar, al principio, cosas como Depeche Mode, The Cure, Joy Division, Sigue Sigue Sputnik, Generation X y Billy Idol, Simple Minds, New Order o The Cramps. Vamos, un abanico que huía de los ritmos funk de las boîtes setenteras y se metían en terrenos de pop y techno, pero también de rock, de after-punk o con aires góticos. Ahí ya me cuadra más la declaración de Bunbury, quien fue un gran seguidor de muchas de estas bandas y algunas de ellas influenciaron mucho a los Héroes del Silencio.
Bunbury dirá lo que quiera, pero para mí la Ruta del Bakalao es esto, y no The Cult y New Order
Todo depende de cómo lo quieran pintar. Las declaraciones de los DJ's de la época hablaban de una suerte de hermandad entre rockeros, punkies, góticos y amantes del techno. Probablemente la cosa no fuese tan bucólica como se narra. Y al final, todos conocemos la historia y la lacra musical que auspició la dichosa ruta.
Supongo que el amigo Enrique se refería a esas primeras épocas cuando expresaba su interés. Si no, las cosas ya no las acabo de comprender. Tratándose de Bunbury, todo puede ser. Si es que el eclecticismo musical es algo a todas luces sobrevalorado.
Canciones:
Counting Crows: "Cowboys"
Beastie Boys: "Sabotage"
Europe: "Rock the night"
lunes, 10 de marzo de 2008
Festivales
Sin embargo, una moda asola nuestra geografía y amenaza nuestros bolsillos. Se trata de los festivales de música. Lo que al principio parecía una idea guapa, hoy en día, por multitud, se está convirtiendo en un coñazo. Un, dos, tres, responda otra vez: FIB, Bilbao Live, Summercase, Primavera Sound, Rock in Rio, Kobetasonik, Azkena, Doctor Loft, ... Total, que ahora la cuestión recae en traerse al grupete de turno para tu festival. Lo demás, nada, un descampado, un puesto de cerveza rancia y cuatro desarrapados que toquen antes y ale, ya tenemos festival. Eso sí, a 60 euracos mínimo. El caso del Kobetasonik es flagrante, festival creado por y para Kiss, para justificar una visita de los cuatro maquillados (bueno, que sean dos). Lo cual es ridículo cuando con una diferencia de menos de un mes se lleva a cabo en el mismo recindo (o debería decir "prado") el Bilbao Live. Y claro, a pagar el dineral como mínimo de la entrada de un día. Para ver a Kiss y a 10 teloneros. No se crean, lo mismo ocurre con R.E.M.: se lo llevan la promotora Doctor Music y se montan un festival ex-profeso. Afortunadamente me pilla más cerca de casa, Castelló d'Ampúries. Otras opciones? Bilbao, one more time. O Madrid en ese horror que es el Rock In Rio. Pues nada, a l'Empordà, que la tramontana va bien para el cutis.
Vacaciones en la Costa Brava... por cierto, poquito crédito les queda, esperemos que el nuevo disco sea más decente que el anterior.Me retrato para Kiss y los de Athens. Y cuando tengo tomada la decisión, me entero de que en el Summercase tocan nada más y nada menos que los Sex Pistols. Por si alguien no lo sabe, el Summercase es un festival de una jornada donde se juntan un puñado de grupetes de esos que molan tanto en el Mondosonoro o el Rockdelux. Y tienen los huevos de acoger la que es única fecha de los Pistols. 60 euracos me separan de ellos. Filthy Lucre Tour. Me niego. Pero claro, los Sex Pistols vienen a mi ciudad y no voy a ir. Está claro que no son los Pistols del 77, ni siquiera los del 96. Pero quieras que no, me jode.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Jitazos Fugaces. Hoy ... Chumbawamba
En fin, para no variar nos situaremos en el año del Señor de 1998. Si os menciono el título de la canción, Tubthumping, probablemente os quedéis igual. Si os menciono el nombre de la banda, Chumbawamba, puede ser que os suene. Pero si pinchais en el triangulito del play, definitivamente sabréis de qué canción hablamos. Y es que ese año, el que más, el que menos, todos berreamos alguna vez ese estribillo que rezaba
"I get knocked down
but i get up again
you're never going to keep me down"
En fin, el resto de la letra es pura poesía etílico-fiestera. Y es que es sensibilidad de hooligan lo que destila esta canción. Y es que he de reconocerlo, yo no conocía (ni conozco mucho más) la carrera de Chumbawamba, combo británico que había comenzado su carrera nada menos que en 1982. Se decían influenciados por el punk y la ideología anarquista. Y mira por dónde, fue el completo y absoluto mainstream quien les elevó a el Olimpo de las estrellas fugaces.
Poco pareció importar, pues, toda su carrera de anarcopunkos cuando este Tubthumping sonó, sonó y sonó durante mucho tiempo, siendo además impunemente utilizada como cabecera para TV, ya sabéis, de programas, de anuncios de programación, de cortinillas, y todo eso. Habitualmente, relacionado con deportes, supongo que por el tono hooliganero del estribillo. Cabe decir que esta es la típica canción que sólo tiene estribillo, que el resto del tema es totalmente prescindible. Pero, ay amigos, a quien no le apetecería ahora mismo estar en una barra de un bar cerduno con una jarra de cerveza en la mano (y otras tantas vacías ya en la barra) cantando con unos amigos eso de "I get knocked down..."
viernes, 21 de diciembre de 2007
Resurrección v. 2.0
La opción "palabras buscadas" de la página del contador es adictiva. Te indica qué habían tecleado en Google u otro buscador personas que han acabado en NDK. Hoy hay una que me ha emocionado especialmente, y cito, "ber fotos de belen esteban desnuda". He estado tentado de buscar las dichosas fotos de la choni favorita de España, sólo para satisfacer a tan ilustre visitante. Pero no. Lo lamento. Por cierto, lector que has llegado hasta este punto, no tienes la impresión de que la ortografía castellana es una especie en un grave peligro de extinción?

El portal de Belén
Y barruntando qué extraño motor de la red lleva a relacionar desnudos de Harvey Keitel, Belén Esteban o Steve-O (????!!!), quien fuera primer batería de mis adorados Fun Lovin' Criminals, con NDK, me he dado cuenta de que Internet es como el mar del pirata de Espronceda, "a quien nadie impuso leyes", ya veis que las personas memorizamos a menudo estupideces, en mi caso, las primeras estrofas de la "Canción del Pirata" del poeta romántico Espronceda. Volviendo a Internet, está bien así, y el espíritu tan puramente punk del "do it yourself" que suponen los weblogs me encanta.
En definitiva, que gracias a los que os pasáis por aquí, a los lectores que están desde los inicios, a los que llegaron un buen día en esta nueva etapa, y se quedaron, a los que pasáis sólo con la esperanza de ver las tetas siliconadas de Belén Esteban, y gracias especialmente a los que dejan comentarios y tienen una implicación activa. Y decir que hay NDK para rato. Besitos, abrazos y arrumacos varios. Amor. Kar.
Canciones:
Monster Magnet: "Cyclone"
Mark Lanegan: "Pill Hill Serenade"
Bob Marley: "Redemption Song"
jueves, 27 de septiembre de 2007
Dossier: Retornos en el Rock (y 5)
Final de carrera: 1993
Retorno: 2004-2006
Bajas: ninguna
Disco tras retorno: ninguno
Lo Mejor: Dedicarse a hacer shows más o menos puntuales, dando al público lo que desea, el repertorio clásico Pixies, y no dedicarse a grabar discos nuevos.
Lo Peor: ¿Que Black Francis y Kim Deal están muy gordos?... Nada más!
Final de carrera: 1984
Retorno: 2007
Bajas: ninguna
Disco tras retorno: ninguno
Lo Mejor: Haber sabido conseguir tanta expectación.
Lo Peor: Lo insultantemente caros que son sus shows.
martes, 18 de septiembre de 2007
Rancid
Pasados un par de años, tuve un amigo en la universidad que era fanático de Rancid. Y tanto insistió que me acabé grabándome los tres discos que Rancid tenían hasta entonces (Let's Go, ...And Out Come The Wolves, Life Won't Wait), e incluso me hice una fotocopia a color de las portadas, bendita aquella época en la que una grabadora era un bien preciado y el poder tener casi réplicas de los CD's por poco dinero casi obra de encantamiento. Pese a ello, una vez más, tampoco les presté demasiada atención. Sólo lo suficiente como para ver que Let's Go y Life Won't Wait no valían nada, aunque "...And Out Come The Wolves" no estaba mal.
Y bien, este fin de semana he escuchado ese disco a conciencia... y me he dado cuenta de lo equivocado que estaba, y de que todos los elogios que escuché en su momento eran justificados. Es un discazo. Nada que ver con todas las bandas mencionadas. La música de Rancid tiene un referente claro, The Clash, aunque es evidente su querencia a las melodías pop (esas armonías vocales entre Tim Armstrong y Lars Federiksen son estupendas). Incluso mencionaría una gran influencia de los Who más enérgicos, con solos de bajo a lo John Entwhistle incluídos. De hecho, el trabajo en las cuatro cuerdas es realmente bueno. Por supuesto, también una vertiente más jamaicana/ska en algunos temas, lo cual tampoco está mal, para romper un poco la tónica de un disco directo y contundente. Yo conocía los dos singles mencionados ("Time Bomb" y "Ruby Soho"), y sin embargo muchas de las 19 canciones que componen el disco superan con creces a la mencionada, me refiero a temas como "The 11th Hour", "Olympia, WA." , "Journey to the End of the East Bay" o "Listed M.I.A.". Punk rock de sonoridad inglesa para unos californianos que se curraron un disco que jamás han logrado superar. No hace mucho lo intenté también con un disco algo más posterior al referido, el homónimo "Rancid", y me pareció un aburrimiento considerable. Poco importa, cuántas bandas punk fueron capaces únicamente de grabar un trallazo para luego desvanecerse. Podemos pensar que con Rancid ocurrió lo mismo.
Canciones:
Me'Shell Ndgeocello & John Mellecamp: "Wild Nights"
Rancid: "Olympia, WA."
Little Steven & The Disciples Of Soul: "Bitter Fruit"















