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miércoles, 4 de enero de 2012

Cronología musical


Así es como veían el año 1969 Iggy & The Stooges, para su debut homónimo, poquito en común con otros compañeros generacionales que lo pintaban todo de paz y amor. Lo suyo era más destrucción y mala leche. Lo de las drogas sí, lo tenían en común. Me encanta esa guitarra, tan básica y tan sucia, y esa manera de cantar de Iggy. Ok, no es poesía pura, pero escuchar a Mr. Ostenberg cantando eso de Last year I was 21 / I didn't have a lot of fun / And now I'm gonna be 22 / I say oh my and a boo hoo dice mucho con muy poco.


Y un año siguiente, para su segundo disco, The Stooges grababan otro tema, en este caso, 1970, otro bombazo, donde cada vez que Iggy escupe “I feel allright” te llega el olor a alcohol, humo y sudor. De acuerdo, dicho así, suena desagradable, pero a veces, eso es el rock n' roll. Ahora, mi parte favorita es el movimiento final, con ese saxo que suena más duro que cualquier guitarra amplificada al 11.


1976 sería descrito de un modo muy diferente por unos pipiolos Redd Kross, que metían este corte en su 4º disco, Third Eye (1990), trabajo a partir del cuál, para mi gusto, comienza lo realmente interesante de su discografía. Una rareza en esa época, demasiado alternativo para las radios, demasiado chicle para el rock alternativo, demasiado naïve, demasiado todo para el hard rock ochentero, demasiado... demasiado bueno, hostias! Por cierto, para la parte en la que cantan “This is the era, this is the time / You know you've got to boogie 'cuz your platforms are fine” contaron con un imitador de Paul Stanley. En su siguiente disco, el imprescindible Phaseshifter (1993) incluyeron en el libreto una foto muy cachonda de los hermanos McDonald (almas de Redd Kross) junto con Gene Simmons (y Kim Gordon de Sonic Youth).


1984 era el año apocalíptico en el que George Orwell situaba una sociedad paranoica y constantemente vigilada por un ente al que llamaban Gran Hermano... se equivocó por 20 años... en cualquiera de los casos, esa novela, que, dicho sea de paso, no me entusiasmó tanto como esperaba, inspiró el primer disco del Bowie post-Ziggy Stardust, un movimiento que hay que reconocerle a David Bowie como valiente: en lugar de seguir exprimiendo el personaje y el estilo que tanto éxito le había dado, hace un giro bastante radical hacia el soul, el funk y otras negritudes variadas. Y sale airoso, qué duda cabe: su “Diamond Dogs” (1974) es un disco que mantiene el alto nivel de sus predecesores e incluye esta visión Orwelliana del año en cuestión.


Sin embargo, no sería la única visión de 1984 que daría la música. Cuando Van Halen publicaron su sexto disco, estaban en lo más alto del hard rock y de su popularidad, prueba de ello es, entre otras muchas, lo que Marty McFly le hace escuchar a su padre en Regreso Al Futuro, por ejemplo. Ellos no sólo titularían una canción 1984, sino un disco entero, que abrían con una intro instrumental de título, también, 1984, mostrando la inusitada pasión que Eddie Van Halen mostraba, de repente, a los sintetizadores, para dar paso luego a la celebérrima Jump, luego Panama... un no parar.


Y cerramos con otro año, 1999, al que Prince dedicó un álbum doble, ni más ni menos, en 1982, os podéis imaginar, una empanada referente al cambio de siglo que en el año de Naranjito se veía cercano, pero todavía como algo más propio de la ciencia ficción, que pintaba ese siglo XXI como algo maravilloso donde la tecnología resolvía los problemas de la humanidad, y los que vivimos ese cambio de siglo, nos dimos cuenta de que en realidad, no había para tanto, y que el 1 de enero de 2000 eramos la misma raza de simios atontados. Sea como fuere, el disco lo abría el tema homónimo, 1999, y a la postre, mi canción favorita de Prince.


Y tengo que dejar esta particular cronología aquí, porque no se me ocurren más canciones tituladas como años, pero si conocéis algún tema con este tipo de títulos, no dejéis de decírmelo!


domingo, 27 de mayo de 2007

Wolfmother en directo

Que Wolfmother no son los salvadores del rock, en eso estamos de acuerdo. Que de repente se han topado con una popularidad que los convierte en el enésimo hype, probablemente también, con todo lo que ello conlleva. Y sin embargo, que me aspen si el concierto de anoche no se saldó con una gran actuación de rock n' roll.

Pero vayamos por partes, y quiero comenzar con el amorfo espacio Movistar, lo siento, pero un recinto de conciertos en blancos y con propagandas de móviles a la entrada, es una cosa para la que todavía no estoy preparado. Pero lo peor fue el horroroso sonido, indecente en la primera parte del concierto aunque tuvo fases de cierta mejora hacia la recta final. Pero vamos, que en una banda que basa su sonido en gran medida en guitarra y teclado, no se distinga claramente las fases de teclado, tiene delito.

woman, noanino woman (foto de Lae)

En cuanto a la banda, veamos: Salieron con la energía e insolencia que se les puede requerir a un combo rockero, derrochando todos los clichés del mundo del rock que pudieron reunir, incluyendo molinillo a la Pete Townshed, saltos, poses, e incluso molinillo de micro emulando a Roger Daltrey. Tocaron todo su disco de cabo a rabo, incluyendo el tema que cuelan en la BSO de Spiderman III, colocando sus puntos álgidos en los momentos necesarios, para deleite del respetable, a saber, inicio con Dimension y Pyramid, White Unicorn, Woman y cerrando con un The Joker & The Thief que supo a gloria. En definitiva, mezclado churras con merinas, y por muy mal que me sepa, hicieron algo que un apático Jeff McDonald no hizo con Redd Kross hace unos meses en Barcelona.

Musicalmente competentes, mención especial se ha de hacer a esa bestia escénica que tienen por batería, capaz de cargar con todo el peso de la sección rítmica cuando el bajista/teclista se dejaba llevar por los desvaríos al teclado. Se las apañan muy bien con ese formato tan particular de trío como si de Blue Cheer o Grand Funk Railroad se tratara (salvando las enormes distancias, claro está). Eché de menos que, ya que sólo desgranaban un primer disco en su haber, tocaran al menos alguna versión. Una lástima.

Qué les deparará el futuro a los australianos, es una incógnita. Que muchas bandas he visto ya que destacaban con su debut y su gira de presentación, para acabar perdiéndose. Y me gustaría que aguantaran el empaque, que sacaran un gran disco de continuación, aunque el tiempo y la moda les coloque donde probablemente les corresponda más, y es a tocar en un recinto tal vez menor y vender menos, con menor influencia de la moda. Y sin embargo, me alegro de haber podido disfrutar del que por ahora, es "su momento".

Canciones:

Pearl Jam: "Faithfull"
Wolfmother: "Apple Tree"
The Sounds: "Much too long now"

viernes, 19 de enero de 2007

Redd Kross no redondean

Cuando uno va a ver un partido de Michael Jordan, espera que Mike haga por lo menos un par de mates espectaculares. Y también espera un mínimo de 25 puntos, y que derroche cualidades de mando. Entonces va al United Center y resulta que los Bulls ganan sólo por 8 puntos y que Michael juega tan solo dos cuartos. Sí, claro, Chicago ha ganado. Pero no es lo que buscabas.

Una sensación parecida tuve ayer tras el concierto de Redd Kross. Supongo que el mito ha pesado demasiado, y es que son 10 años esperando, y, sinceramente, nunca pensé que pudiera ver a los hermanos McDonald en un escenario. Y eso que la noche era propicia. Esperaba el concierto con muchas ganas, y la sala Apolo estaba sorprendentemente con un aforo adecuado, de modo que se podía estar en tercera fila sin ningún tipo de agobio.

Y entonces salieron nuestros hombres, los dos hermanos McDonald junto con el guitarrista y el batería de su formación cuando grabaron "Neurotica". A destacar el guitarrista, una especie de engendro a medio camino entre el primo feo de Michael Stipe y La Máscara, un freak que tocaba la guitarra pegada al pecho, bailando y moviéndose de forma entre extraña y cómica y con una afonía que no le impedía hacer coros.

Michael Stipe + La Máscara = guitarra de Redd Kross

No, no voy a decir que musicalmente el concierto fuera malo. La banda era sólida, el guitarra-freaky era muy bueno, y tanto Steven como Jeff McDonald derrochaban carisma. ¿Qué falló entonces? Para mí, el repertorio estuvo muy mal escogido. Demasiadas revisiones a temas muy antiguos, cuando yo considero que los Redd Kross anteriores a "Third Eye" carecen de interés. Tocar tan solo dos temas del que sin duda es su mejor disco, "Show World" me parece un error. Claro que si el concierto hubiese durado 90 minutos o más, seguramente el repertorio podría estar más repartido. Pero es que tocaron una hora, y luego hicieron un triste bis de 15 minutos, para largarse de forma inesperada, dejando una sensación de frialdad que resulta ser lo último que uno espera al ver un concierto de Redd Kross.

Eso por no mencionar el excesivo protagonismo que el guitarra calvo-freak tuvo. Durante un rato tuvo gracia y animó un poco el cotarro, pero al final, la verdad, me hartaba. Insisto en que no tengo ningún cariño especial hacia la banda que grabó un disco segundón como "Neurotica". Steven McDonald estuvo comunicativo y carismático, pero su hermano Jeff estuvo algo frío, tal vez porque parecía tener encima un resfriado potente, que le hacía buscar un kleenex tras cada canción. Tal vez simplemente estaba enfermo. Demasiados parones para cambiar guitarras o afinarlas, hicieron que el ritmo del show fuera intermitente.




It's a crazy, crazy world we're livin' in. Apolo, BCN, 18/01/07

Y sobretodo, insisto, un repertorio mal planteado en el que no sonaron, por ejemplo, "Annie's Gone", ni "Visionary", ni "Zira call out my name", ni "1976", ni "Vanity Mirror", etc... Cuando se vuelve a las tablas tras tantos años y sin un disco bajo el brazo, la obligación es dar al público lo que espera, una colección apabullante de clásicos. Y sí, tuvieron buenos momentos, como "Crazy World", "Follow the leader" o la emotiva "In my bed" de ese divertimento que contenía algunas gemas que fue "Ze Malibu Kids". Sin embargo, no supieron enlazarlos y aprovecharlos.

Tal vez la culpa fuera mía. Tal vez esperaba demasiado. Tal vez el mito Redd Kross que tenía en mi mente pudo con ellos. Tocar una hora y cuarto solamente me parece vergonzoso, se mire por donde se mire, excepto si se trata de un grupo novel, que no es el caso. Y me pregunto qué han hecho en estos largos 10 años, cuando lo dejaron tras grabar su mejor disco. ¿Si no me gustó el concierto? Pues claro que me gustó, son los putos Redd Kross, hombre.

PD: le he robado el título de la nota de hoy a Absence Of Faith , de Riff-Fanzine. Espero que no le importe...

Canciones:

Redd Kross: "Crazy World"
Redd Kross: "Annie's Gone"
Redd Kross: "Vanity Mirror"