A estas alturas me resulta extraño que no haya hablado todavía de él... en fin, ahí va. Y es que no me avergüenza reconocer que uno de mis ídolos de adolescencia fue el gran Johnny Depp. A partir de los 14 años, más o menos, descubrí a ese actor, y aunque con el tiempo mi admiración ha ido decreciendo, diablos, no se puede decir que hoy en día no le tenga un respeto especial. La principal diferencia es que antes se trataba de admiración a una figura. Al personaje. O como suele ocurrir, a la imagen que me formé del personaje. Esto es a menudo injusto con la persona, un actor, un músico, un escritor, en general las personas somos más poliédricas de lo que pueda parecer, pero la admiración en demasiadas ocasiones provoca que nos formemos una imagen de aquellos a quienes admiramos, y al final, se admira tal imagen. En mi caso, mi objeto de admiración era ese Johnny Depp a quien siempre me quise parecer: un actor que participaba en los proyectos más laureados de su época, con una aureola de rebeldía, con ese look tan fantástico, un tío guapo (ya lo dije, que siempre me quise parecer... no me culpen por reconocer mis recuerdos) pero a su vez no era un guapito prefabricado. Además, y por si esto fuera poco, se permitía el lujo de enrollarse con Wynona Ryder (otra que pasó por ser el mito erótico del grunge) y la preciosa Kate Moss, por no hablar de su actual mujer, Vanessa Paradis, el tipo tiene, sin duda, buen gusto.. No sólo eso, sino que además era un tío aparentemente inteligente, aparentemente sensible, un rockero y proyectaba una imagen con un cierto halo de romanticismo. Por supuesto que todas estas etiquetas son más que discutibles, especialmente con la perspectiva que da el tiempo. Qué importa. Yo quería ser como él.
El de la derecha creo que es Shawn Ryder, extrañamente, con agua (??)... pero que me aspen si Depp no iba de grunge...
Johnny Depp nació en 1963 (siempre me ha hecho gracia esa gente que utiliza el diminutivo en su nombre toda la vida). Participó en la primera película de
Pesadilla en Elm Street, pero a decir verdad, esa cinta nunca significó mucho en mi vida. Sí lo hizo, y seguramente si leyera estas líneas, se horrorizaría (Johnny, no me lo tengas en cuenta), la serie que protagonizó entre 1987 y 1990,
21st Jump Street, o como se conoció por estos lares,
Jóvenes Policías. Wow, pedazo de serie. Me encantaba, la cosa, ya lo recordaréis, iba de una especie de comando policial cuya característica principal era la rabiosa juventud de los detectives, y cuya especialidad era infiltrarse y resolver casos en los que estuviera implicado algún sector juvenil: un instituto, una banda, un grupete que hacía carreras ilegales, un club nocturno. Bajo esta gilipoyez paseaban estos individuos, luciendo una estética que se acabaría adoptando en la década de los 90's, y en la que en cada episodio sonaban temas de algún disco de la época. Recuerdo con especial cariño el episodio en el que daban un repaso al magistral
Green, de R.E.M.
Musa noventera
Repasando la filmografía, me doy cuenta que entre 1990 y 1996 se forjó un nombre más basado en la fama, el papel
couché y esa aureola de enfant terrible y de actor de culto que no en títulos. Lo más interesante en esa época fueron
Eduardo Manostijeras,
¿A quien ama Gilbert Grape? y
Ed Wood. Lo dicho, por aquella época recuerdo perfectamente verle aparecer en el
Lecturas que mi abuela devoraba con pasión, con una pinta totalmente grunge, destrozando hoteles y disfrutando de los placeres del alcohol y la química. Todavía recuerdo en mi memoria uno en cuestión al respecto, y de entre un monton de fotos, podría aún reconocer las que ilustraban esas páginas. Por supuesto, subió de golpe a mi pedestal personal. En esa época adquirió el club
The Viper Room, en pleno Sunset Strip de L.A., donde se codeaba con rockeros de lo más interesantes (Flea, Iggy Pop, ...) y que será siempre conocido, por más que hayan pasado 14 años de ello, como el lugar a las puertas del cual River Phoenix murió de una sobredosis de
speedball. Si no tengo mal entendido, vendió su participación hace algún tiempo.
Ed Wood... grandes recuerdosLas conexiones de Depp con el rock van mucho más allá del grunge, siempre estuvo interesado en el hard rock y por todos es conocida su breve etapa como guitarrista de los Rock City Angels, banda que probablemente mereció más suerte. Se codeó, sin embargo, con los popes de la generación alternativa (el mencionado Flea, John Frusciante, Gibby Haynes, ...), y su look era definitivamente 90's. Cuando yo me empecé a interesar en él, pasaba, al parecer, una época chunga, debido a su ruptura con Wynona Ryder y su tortuosa relación con Kate Moss, que además de guapísima, debe ser una juerguista de cuidado, amén de su interés por la química.
Lo reconozco: Kate Moss me pone... y cuanto más golfa y juerguista es, más me pone
Poco después, Johnny Depp se, digamos, calmó un poco. Adoptó una pose más intelectualoide, más
arty. Sin embargo, los títulos posteriores que grabó son también muy interesantes, a saber,
Donnie Brasco,
La novena puerta,
La Leyenda del Jinete sin Cabeza (Sleepy Hollow),
Blow,
Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra,
Charlie y la fábrica de chocolate... ok, la trayectoria es irregular, pero ha participado en muchos proyectos interesantes, y en otros que, si bien no lo son tanto, su presencia los arregla. Su incursión tras las cámaras,
The Brave, es, sin embargo, un coñazo absoluto que sólo tiene interés porque pudo convencer a su amiguete Marlon Brando (minipunto para Depp) para que paseara su oronda figura por la pantalla unos 10 minutos.
Está claro que hoy en día ya no se trata de un actor de culto. Probablemente haya tantas razones para la admiración como para su deploración. Pero si a los 15 años me hubieran preguntado qué quería ser, hubiera dicho Johnny Depp.
Canciones:
Prince: "Sexy MF"
Los Módulos: "Todo tiene su fin"
Nirvana: "Pennyroyal tea"