miércoles, 16 de julio de 2008

El Futuro

Ayer comentaba que no recordaba por qué, de repente, me había venido a la memoria la saga de Regreso al Futuro. Sigo sin recordar exáctamente qué o quien, pero sí recuerdo haber leído hace poco algo acerca de que la segunda parte, vamos, "el futuro", estaba ambientada en... el año 2015!!! Por si alguien no se ha dado cuenta todavía, para eso faltan sólo 6 años y medio. Claro, las posibilidades de que en esa época las bambas Nike se aten solitas, la ropa se ajuste directamente a su portador y los coches circulen volando son francamente muy, muy bajas.


Para todos aquellos que fuimos críos en los ochentas (los 80's otra vez!!!), había un hito temporal que marcaba el concepto que teníamos de "el futuro". Y ese no era otro que el jodido año dos mil, que por aquél entonces se nos antojaba de una lejanía muy ingenua. Si es que ya tenía razón el bueno de Fernando Arrabal cuando hizo su performance más mítica en el programa de Sánchez-Dragó, "el mileniarismo va a llegaaarrr"... si alguien no lo recuerda, que chequee llutup.


Qué razón tenía este tipo... en el imaginario colectivo, todos le tenemos con su rebequita amarilla y sus catorce gin-tonics en el cuerpo


Al parecer, Robert Zemeckis también tenía esa ingenuidad de un futuro en el que todo aquello de la ciencia ficción pasaría a ser directamente ciencia, y la vida cotidiana estaría trufada de grandes artilugios voladores... porque diablos, los coches, los monopatines... en el futuro todo debía volar!!

Estaba claro que entre el 2001 y el 2020, en nuestras mentes infantiles, habrían sucursales de Marina D'Or en la Luna, o en Marte, por supuesto, los coches volarían, los robots nos harían la faena pesada y los extraterrestres vendrían a tomarse unas copichuelas con nosotros. También estaban, claro, las teorías fatalistas: habría como mínimo un par de holocaustos nucleares, un par de guerras mundiales más, el agujero de la capa de ozono haría que el sol nos dejara la piel como la de un pollo a l'ast, el agua ya no existiría apenas y los extraterrestres nos someterían cual esclavos.

Y bien, llegó el año dos mil, no exento de esas teorías fatalistas, o es que no nos acordamos de aquél triste "efecto 2000". Menuda decepción para toda esa pléyade de agoreros. Pero vamos, que llegó el 2000. Y nada. Y entró el siglo XXI. Y otra vez nada. Lo cuál todavía no sé si es bueno o no.

Probablemente sea una simple cuestión de enfoque, desde luego, si en 1985 nos hubieran dicho que los ordenadores y el software serían tan comunes como un reloj o un coche, y que existiría un ente casi divino llamado Internet, tampoco nos lo hubiéramos creído. Aunque los automóviles sigan circulando por asfalto. En cualquiera de los casos, yo cambio mi teléfono móvil por la posibilidad de tener un DeLorean volador. Pero ya.

Canciones:

Mink DeVille: "Just to walk this little girl home"
Black Sabbath: "Electric Funeral"
Ottawa: "D.I.S.C.O."

5 comentarios:

Il Cavaliere dijo...

Arrabal y sus etílicas diatribas, que fuerte!.
Je,Je.

Saludos!.

Blue Monday dijo...

Sería algo angustioso vivir en ese futuro de la película. Imagina que angustioso debe ser para que Arrabal se pillase aquel pedo sólo de pensarlo.
Pues como bien dices, llegó el 2000 y ya va para largo, y aquí seguimos, eso si, enganchados al sitio desde el que nos hablamos.
Esto si que no lo pensó ni McFly ni nadie.
Saludos.

elincreiblemike dijo...

Casualidad hoy leía ésto:

http://librodenotas.com/article/14189/no-es-lo-que-creiamos

padawan dijo...

veremos antes lo que dices de Marina d'Or en la Luna que los coches voladores

criscarmona dijo...

jejejejee
Gracias gracias por animarme la mañana con tu post.

Divertidisimo y tristemente cierto todo.
Claro que en 1985 faltaban muuuuchos años pa el 2000 y aquello era muyyyy muyyyy lejano.

Pero imaginaros que llega a pasar lo que en la peli se reflejaba jejeje: todos volando en nuestros coches, los robots... todo todito jejje.