lunes, 31 de agosto de 2009

Se avecina una tormenta

31 de agosto puede ser una fecha como otra cualquiera. ¿No? Tal vez sí. Pero a nadie se le escapa que aunque meteorológicamente quedan una veintena de días de verano, y puede que si el otoño se hace el remolón, algunos más, es un hecho: el verano se acaba. Y por si fuera poco, mañana comienzo a trabajar de nuevo. Ok, seguramente muchos de los que ahora estáis leyendo estas líneas ya habéis comenzado a trabajar hace días. Tal vez ni siquiera hayáis tenido vacaciones. Incluso puede que tal vez ni siquiera tengáis trabajo. Pero el blog es mío y por eso me permito estas licencias, que el derecho a la pataleta debería ser algo inalienable y recogido en la primera enmienda. O tal vez eres de los que disfrutan con su trabajo. Enhorabuena. En serio, enhorabuena. Yo no. Hace ya tiempo que me di cuenta de que mi trabajo es sólo un método para conseguir dinero. Si no fuera por eso, me quedaría en casa tocándome la huevada.

Así que como estoy algo depre, me gustaría recordar algo que he disfrutado estas semanas, y es la serie “La que se avecina”, de Telecinco. Ya hice un pequeño comentario al respecto hace unas cuantas semanas, sorprendido agradablemente por esta serie, y sorprendido por estar disfrutando tanto una serie española, de telecinco, y con producción de JL Moreno, vamos, con todos los números para resultar siendo un desastre. Pero no lo es. Quizás el problema es que resulta ser demasiado larga, y si contamos los interminables bloques publicitarios, pues más todavía. Y sin embargo, los guiones y los personajes están salidos de madre, sin moralinas y humor más casposo de lo necesario, y con la acidez que se echa en falta en la mayoría de telecomedias.

La comunidad llama a tu puerta pidiendo una oportunidad.

La serie comenzó algo blandita y como una continuación con pocas ideas de aquella “Aquí no hay quien viva”, que por cierto, nunca me interesó. Y su comienzo fue flojito, las audiencias no acompañaron mucho y en su segunda temporada sufrió una retirada de la parrilla. Quizás fuera eso lo que provocó lo que creo que fue un replanteamiento de los personajes y las tramas, tirando más hacia la comedia gamberra que hacia la comedia familiar. Y allí estuvo el acierto. En esta tercera temporada, que es la que he comenzado a seguir, los guiones están desbocados y algunas situaciones son hilarantes. El presidente Recio tiene una amoralidad propia de cualquier episodio de “Padre de Familia” (la mejor serie de la TV??). Sí, podríamos decir que en algunas situaciones, “Padre de Familia” parece ser un referente de los guionistas. En otras, Muchachada Nui.

Sé que esta recomendación probablemente caiga en saco roto a causa de los prejuicios, y lo puedo comprender. Estáis leyendo un blog del rey de los prejuicios, y el sumatorio teleserie nacional + telecinco + comedia ha creado tantos desmanes que cualquiera se cree que esto es diferente. Pero que no se diga que lo advertí. Disfrutémosla hasta que la retiren de la parrilla o hasta que la fórmula se agote.

Canciones:

The Thrills: “Santa Cruz (you’re not that far)”
Rory Gallagher: “Tatto’d lady”
Rocket From The Crypt: “On A Rope”

lunes, 17 de agosto de 2009

Vacaciones

Pues sí, amigos y amigas, lectores habituales y ocasionales y demás personillas que llegan aquí en busca de fotos de Harvey Keitel en pelotas o del cadáver de Jim Morrison: NDK cierra por vacaciones. Sólo serán dos semanas, que nadie se preocupe. Haced bondad, que os estaré vigilando. Vuestro,

Kar

miércoles, 12 de agosto de 2009

Qué fué de... Street Fighter

Hace ya algún tiempo que dediqué una entrada a este mitiquísimo videojuego. En fin, como quiera que el agosto no es un mes muy dado a reflexiones sesudas y yo estoy medio de vacaciones, os ofrezco una cosa que me hizo bastante gracia, y que supongo que a todo aquél que se pasara varias horas de la infancia y/o adolescencia jugando al dichoso Street Fighter II le gustará. Se trata de una serie de vídeos en formato sketch en los que dan una revisión a un supuesto presente de aquellas viejas glorias que participaron y gozaron de la fama en Street Fighter. Os los cuelgo todos y subtitulados al castellano, para que no os quejéis. Por cierto, en cierto sentido me recuerda a Muchachada Nui... será porque el actor que encarna a Ken es el doble americano de Julián López!



















En el Youtube está en enlace de un blog, supongo que el fulano que lo subtituló... que, por otra parte, se quedó descansado, pero bueno, es lo mejor que he podido encontrar. Pues eso, que no se diga que no cito a las fuentes, que eso está muy feo.

Canciones:

You Am I: "Good Mornin'"
The Strokes: "Last Night"
Queen: "Jealousy"

domingo, 9 de agosto de 2009

Ha muerto Willy DeVille

El jueves pasado murió Willy DeVille, y menuda racha llevamos. En la sección obituarios de NDK no puedo sino dedicar unas líneas al pirata Willy, merecidísimas, por supuesto. No me voy a declarar fan absoluto del artista, mentiría. Pero precísamente andaba en pleno proceso de conocer su música, y lo cierto es que me estaba llevando agradables sorpresas. Con 55 años, un cáncer de páncreas se lo ha llevado. Lo que se dice, una putada.

Willy DeVille se convirtió en un personaje popular durante los 90's, probablemente por circunstancias algo extrañas, lo cuál demuestra la paradoja del mundo de la música. Tras estarse desde mediados de los 70's labrándose una carrera que nació en el punk neoyorkino, lo suyo era una mezcolanza de rock, de blues, de soul, de la música francesa de principios de siglo XX, de sonoridades latinas, del embrujo de Nueva Orleans... un tipo peculiar, sin duda. Y como decía, se hizo popular por unas canciones que grabó acompañados por unos mariachis, especialmente su revisión del clásico "Hey Joe", así como de esa especie de "salsa-rock" que era su hit "Demasiado Corazón", por el que se hizo bastante popular en estos lares. Un single tan incontestable como "Demasiado Corazón", cantado por un tipo que en aquellos momentos lucía un aspecto de capitán Garfio, delgado como la muerte, bigote fino, casaca decimonónica y rosas rojas decorando el pie de micro, convertían a Willy DeVille en una figura irremediablemente popular.

Adios amigo

Aunque siempre tuvo una cierta influencia hispana (desde sus primeros éxitos, como aquél "Spanish Stroll"), aquello no era más que una anécdota en la carrera de un músico bastante underground que adoraba el R&B, y que era reverenciado por gente tan dispar como Mark Knopfler (quien le produjo un disco y colocó una de sus canciones en la banda sonora de "La Princesa Prometida", de la que era autor) o Johnny Thunders (buen amigo de DeVille). Willy DeVille siempre fue carne de calles, de pueblos, de tugurios. Era capaz de soltar máximas como estas: "Soy Willy DeVille, vengo de las calles, conozco cosas de las que nunca habeis oido hablar, ¡iros a tomar por culo!" Y claro, también amigo de ciertos vicios por todos conocidos y que se llevaron a más de un amigo. En ese sentido, él se podía considerar un superviviente.

A mí siempre me pareció un tipo entrañable y ya os digo, estaba en plena exploración en su carrera (sobretodo la inical, con su banda, Mink DeVille). Y realmente me ha sabido mal su muerte. Otro que se ha ido demasiado pronto. Así que anoche, tomarme una copa a su salud mientras el DJ del Màgic pinchaba "Spanish Stroll" me pareció un bonito homenaje. Y para todos, una recomendación, escuchad "Just To Walk That Little Girl Home", una de las canciones más bonitas que jamás he escuchado. Que descanse en paz.

viernes, 31 de julio de 2009

The Vandals

A veces me pregunto qué puede pasar por mi cabeza para recordar tanta estupidez y sin embargo, tener verdaderos problemas con otras cosas. Y no sólo eso, sino también sentir la necesidad de plasmarlo en estas líneas. En fin, no le demos más vueltas, y vamos a hacerlo rapidito y que no duela. Porque damas y caballeros, los protagonistas de esta historia serán, hoy, The Vandals. La culpa de todo la tiene Eddie Vedder. Sí, Eddie Vedder, ex-cantante atormentado y hoy, afortunadamente, manteniendo a su banda con la serenidad que le merece el mito y su edad, y que probablemente gracias a esta estabilidad, tenemos a unos Pearl Jam en forma. Yo estoy con ganas de escuchar su próximo disco, del que no he oído adelanto alguno... prefiero a tenerlo en mis manos. ¿Por qué Eddie Vedder puede ser el culpable de este desaguisado? Sigue leyendo y lo sabrás. Pero de momento, retomemos a The Vandals.

The Vandals son un grupo de mierda. Así de claro. Y la primera vez que tuve conocimiento de ellos fue a través de mis amigos punkies del instituto. Era la época en la que, de repente, un sector del ruacanrol miraba a las bandas de lo que dió en llamarse punk pop, hardcore melódico o directamente punk epitaph, en referencia al sello discográfico que acogía a tantas bandas de este estilo. Hablo, claro, de grupos como NOFX, The Offspring, Bad Religion, Pennywise... la explosión de Green Day y The Offspring abrió unas puertas inesperadas hasta entonces. Y claro, habían grupos interesantes, como los mencionados Green Day, que aunque hoy no me interesan nada, tenían un puñado de buenos discos. O The Offspring, grupo del que siempre defenderé sus discos "Smash" e "Ixnay on the Hombre", aunque hoy sean un chiste. También había mucha basura. Pero volvamos a mis amigos punkies del instituto... ellos eran fans de NOFX, quienes, por otra parte, de repente vivieron cierta popularidad. Y aquél año, se permitieron el lujo de llenar la sala Zeleste. Mis amigos fueron, a mí no me interesaban, por más que lo había intentado, ya sabéis, por aquello de integrarse en el grupo. Y hablaron entusiasmados de ese concierto, y también de una banda que los teloneaba, The Vandals... en este punto la memoria me falla, pero creo recordar que sí, que The Vandals fueron los teloneros de NOFX aquella noche.

En fin, como dije, NOFX no me interesaban lo más mínimo, pero sí, por aquél entonces, The Offspring, quienes recalaban en Barcelona en 1997, y que fue, ya lo dije, mi primer concierto. El caso es que aquella noche, había dos teloneros, Lunachicks y The Vandals. A las Lunachicks apenas las llegué a ver, pero sí pude "disfrutar" del show de los Vandals... en fin, cómo podríamos resumirlo... una música mierdosa, los peores tics del hardcore melódico californiano, con un humor de guardería y cuyo mayor interés residía en que en el show, uno de los miembros se despelotaba, y acababa enseñando sus vergüenzas, y no me lo toméis como un eufemismo o una cursilería, no, aquello era una vergüenza. La gracia del tema era el ver al tío tocar una canción en pelota picada y hacer el imbécil en en escenario. En fin, una cosa para olvidar...

Bonito título

... pues resulta que no, que no lo pude olvidar fácilmente, ya que tres años más tarde, a Pearl Jam no se les ocurre mejor idea que traer a The Vandals como teloneros. Aquello pasaba ya de castaño oscuro. Lo de The Offspring lo puedo entender, ya que The Vandals habían fichado por la discográfica de su cantante, Dexter Holland, pero lo de Pearl Jam... todavía me pregunto qué verían Pearl Jam en ese grupo como para llevárselos a Europa de teloneros. Además de ser un despropósito, la cosa era cuanto menos extraña, más si tenemos en cuenta que en 2000, los de Seattle pasaban un momento muy místico y seriote, contrastando completamente con la subnormalidad que representaban sus teloneros. Así que nada, volví a tragarme un show de The Vandals, y en un dejà vu penoso, volví a ver las estupideces de siempre, los chistes, las cancioncitas tontas y como no, el tío en pelotas cantando, jugando con su chorra, dando golpecitos al micro con el glande, vamos, algo lamentable.

Y para que quede constancia de ello, recordemos que aquél año, Pearl Jam decidieron publicar de una manera oficiosa las grabaciones de todos los conciertos de aquella gira, y como buen fan, me hice con el correspondiente al show que ví. Y claramente se puede escuchar que en la interpretación de "Elderly Woman Behind A Counter In A Small Town", hay un momento en el que Eddie Vedder se despista, jodiendo una de mis temas favoritos del grupo. Y luego él mismo se justifica, tras la canción, dice algo así como "quiero pediros perdón, no sé si habéis notado que cuando estaba cantando, me he despistado. Por un momento he recordado que el tío de The Vandals había tocado con su pene el micro, y yo estaba poniendo mi boca en él, y... ". En fin, Eddie, eso te pasa por buscarte teloneros mierdosos. Aprendería rápido, pues en su siguiente gira española fueron los fantásticos Wolfmother quienes los telonearon.

Por lo menos está vestido.

Vaya también un recuerdo a esos Wolfmother que nos dejaron una triste sensación de coitus interruptus, tras un disco y gira memorable. Una pena. Y vaya también un recuerdo a The Vandals, grupo patético que durante una época, teloneaba a todo cristo (NOFX, Offspring, No Doubt, Pearl Jam, ...) y que fueron los creadores de discos como "Live Fast Diarrea" o "Hitler Bad, Vandals Good", títulos que eran toda una declaración de principios.

Y para cerrar, me permitiréis una postdata, y es el hecho de que el batería clásico de The Vandals era Josh Freese, quien militó durante bastante tiempo en los Guns n' Roses post-Illusions. Viva Axl y sus fichajes. Y para cerrar el círculo, si antaño fue el cerdo naranja quien contrató a Freese, parece ser que este año va a tocar la batería en el nuevo disco de (redoble de tambores): Slash!! Que alguien me lo explique, por favor.

Canciones:

The Animals: "CC Rider"
Apollo 4 40: "Stop the Rock"
Manic Street Preachers: "Me and Stephen Hawkin"

martes, 28 de julio de 2009

Slash. Biografía.

Parece que este mes tengo una creciente obsesión por los Guns n' Roses... por lo menos más de lo habitual. En fin, ya se sabe que la cosa va a temporadas. Un día tienes que hacer algo de compra, y paseas famélico por entre los pasillos del supermercado, y de repente las galletas príncipe aparecen frente a tí, como por arte de magia, y tú, que llevabas tantísimo tiempo sin comer esas dichosas galletas, sientes una inusitada necesidad de llevarte una, o varias a la panza. Y las compras, emocionado, y te pasas varias semanas comiendo galletas de príncipe como quien tiene un problema, para cada ocasión, ya sea para el desayuno, para la merienda, porque he cenado poco, porque acabo de llegar a las tantas de la madrugada a casa y tengo un vacío en el estómago. Hasta que un buen día, desaparece esta obsesión. Y aquello sin lo que creías, no podrías vivir, como viene, se va. Qué te llevó a hacer de las galletas aristocráticas una base de tu alimentación? a saber. Y sin embargo, ya no te apetecen. Qué cosas.

Esto de las obsesiones, es lo que tiene, y últimamente los Guns están ahí, permanentemente. Comparar a los Guns n' Roses con las galletas príncipe tiene más profundidad de la que pueda parecer, así, a priori. En esta ocasión, sin embargo, está claro qué ha traído permanentemente a mi cabeza a Axl, Slash y compañía. Y es que hace quince días que acabé de leerme la autobiografía de Slash. El libro no está publicado en castellano, con lo que más de 500 páginas en inglés tienen que tener su interés. Tampoco es que el nivel de inglés sea digno de Oscar Wilde, que digamos, la cosa se hace asequible.

Una autobiografía es, en general, un acto tramposo de lucimiento. Lo cuál no tiene por qué ser necesariamente malo. Y es algo natural. Uno puede contar cosas que se hayan hecho mal, y probablemente cosas de las que se arrepiente. Pero claro, hay que tenerlos muy bien puestos para explicar lo ruín que puede llegar a ser uno. Cualquiera. Yo. Tú. Slash.

En fin, lo que se le puede agradecer al señor Saul Hudson es sobretodo una explicación pormenorizada de los primeros tiempos de la banda, cuando todavía eran un embrión, incluso cuando ya no lo eran, pero ellos aún no se lo creían. Es la parte más interesante de un libro que comienza con la niñez y adolescencia de Slash, algo que no es que mate de interés. Y a pesar de lo tramposo que puede llegar a ser su relato, hay que agradecerle la sinceridad en lo que a sustancias peligrosas y alcoholismos varios se refiere, sin rajarse a la hora de confesar que le daba al alpiste cosa fina, y todo lo que de ello aconteció. Por supuesto que al final se convierte en una historia de redención... antes me metía caca y ahora estoy limpito. Poco importa, ahí parece sincerarse, y le aporta enteros a la narración. Por lo demás, los desmanes y las aventuras de una banda que adoramos.

Compren el libro, Slash necesita su dinero... ahora tiene que dar de comer a dos churumbeles, y el puerco de Axl no le quiere readmitir

Me gusta mucho menos el tratamiento que le da a la época de los Illusions y posterior. Se limita a culpar a Axl de todos los males, de una manera bastante simplista, y a pasar de puntillas por demasiados asuntos. Digamos que despacha los años entre 1990 y 1994 en demasiadas pocas páginas.

Resulta curiosa la descripción de sus relaciones con los gunners. Con Axl, y a excepción de su primerísima etapa, en la que llegaron a compartir habitáculo, parece mostrar una relación siempre muy lejana y distante. A todas luces una visión distorsionada por los acontecimientos, está claro que yo no estaba allí, pero dudo mucho que la relación Slash - Axl fuese siempre tan fría como da a mostrar. Y no deja de resultar paradójico como achaca a Axl todos los aspectos de esa deliciosa pomposidad que adquirió la banda en su recta final: los vídeos, los escenarios mastodónticos, las producciones recargadas. Todos sabemos que en realidad, a Slash le encantaban también esas cosas. A Duff le pinta como el tipo centrado de la banda, a veces algo conformista. Probablemente con su descripción (no explícita) de Duff, es con quién esté más acertado. A Steven Adler también lo hace desaparecer del relato rápidamente. Pasa de narrar su amistad adolescente a casi ni mencionarle, hasta la expulsión. Qué raro, no? Y el que sale mejor parado es Izzy, que parece ser el gran amigo de Slash.

Lo curioso es que ahora necesitaría leer una biografía de la banda hecha por alguien externo y más o menos imparcial. Qué más da. La cuestión es que resulta una lectura básica para todo fan, sobretodo por las interioridades de la creación y consolidación del grupo, tal vez los aspectos menos conocidos. Ahí es donde el libro cobra mayor interés, todos tenemos datos de los grupos cuando son grandes estrellas, pero el conocimiento de cómo se llegó, es algo bastante inédito. Y excesos. Pan y circo. Que es lo que todos queremos!!

Caciones:

The Answer: "Never Too Late"
Depeche Mode: "I feel loved"
Chris Isaak: "Like the way she moves"

lunes, 27 de julio de 2009

Sweet Child O' Mine - Guns N' Roses - Paris, 1992

París, 1992... un bonito lugar y un buen año... pero para los fans(ES) de Guns N' Roses significa algo más que una fecha... ese año los gunners estaban en su fase final de su última gira europea antes del nuevo milenio, luego llegaría Sudamérica, y luego, la separación y los platos por la cabeza. Y por alguna razón, el concierto de París se decidió que se iba a televisar, y cientos de canales de todo el mundo pudieron emitir un show que prometía ser muy especial. La banda pasaba un momento extraño, las relaciones eran muy tensas y musicalmente tal vez no estuvieran en su punto más álgido, teniendo en cuenta, además, que Izzy ya había abandonado el barco y que Axl & Slash reclutaron unas coristas, una sección de viento femenina y a Teddy "zig-zag" Andreadis, a las teclas y la harmónica. Unos extras a todas luces innecesarios, pero así eran los gunners de 1992, excesivos y barrocos. Y qué os puedo decir, yo los conocí así, excesivos, barrocos, con videoclips espectaculares y presencia permanente en radios y teles. Así que no esperéis rechazo alguno por mi parte.

En fin, uno de mis recuerdos de muchachada fue despertar un sábado (o domingo?) y decirme mi padre que a altas horas de la madrugada, pilló ese concierto en la tele y me lo grabó en vídeo. Por supuesto, mi amor filial creció en aquél instante tanto que me podrían haber fichado para participar en Padres Forzosos o cualquier teleserie americana. En España, fue Antena 3 quien retransmitió ese concierto, y mi vieja VHS contiene las imágenes de su pase por la cadena de Matías Prats, pese a que por aquél entonces, todavía hacía deportes en TVE... Bueno, con el paso del tiempo, aquello tiene todavía un plus extra, y recomiendo a cualquiera que si puede, pille la transmisión que Antena 3 realizó. Permitidme unos datos al respecto:

  • El concierto contaba con un comentarista... sí, un tipo que entre tema y tema hacía sus comentarios como quien retransmite el puto Tour de Francia!
  • Los comentarios tenían la calidad de "si es que hasta los más rockeros tienen su corazoncito" antes de tocar "Don't Cry".
  • Por supuesto, había publicidad, cosa comprensible, pero... cortaron y pusieron un bloque de anuncios en el cambio de ritmo final de "November Rain" (justo antes de que Axl arranca con el piano y canta aquello de "don't ya think that you need somebody")!!
El concierto me flipó bastante, y aunque adolece de todos los excesos posibles, tales como aburridísimos solos de Slash y Matt Sorum, veinte cambios de vestuario de Axl, Axl fumando con boquilla como una vedette de cabaret, Axl con mallas blancas y bambas de basket, coristas con look a lo The Cure,... qué puedo decir, el repertorio y la interpretación acojonaban. Perdón por la simpleza, pero no se me ocurre mejor adjetivo. Por si fuera poco, cuentan como invitados con Lenny Kravitz (quien tocó "Mama Said") y Steven Tyler & Joe Perry, que tocaron con nuestros héroes "Mama Kin". También estaba prevista la presencia de Jeff Beck, pero al final se sintió indispuesto, que cada uno interprete como quiera, y causó baja.

Os dejo con uno de los momentos del concierto, la interpretación de "Sweet Child O' Mine", con la intro de "Sail Away" de Queen y "Bad Time" de Grand Funk Railroad. Hay que ver, la de años que tardé en identificar lo que cantaba Axl en esa intro salvaje, por otra parte, muestra del bagaje musical del nuestro amigo WAR.



"Sail Away" es un tema de Queen, no de los más famosos, pero con un lirismo precioso, que compuso y cantó Brian May, y se incluyó en el disco The Game, el último de la gloriosa etapa de los 70's.



Y "Bad Time" es un clasicazo de los imprescindibles Grand Funk Railroad, el grupo favorito de Homer Simpson, capaces de hacer hard rock, country rock, soul rock y lo que se les pusiera por delante. En los 90's se hizo popular por la versión de los Jayhawks, pero la original es, directamente, mágica. La versión destroyer de Axl poco tiene que ver con la bonita melodía inicial, pero no deja de ser un bonito homenaje.



Si te gustan Guns N' Roses y no conocías estos originales, hazte un favor y búscalos. Y no quisiera cerrar sin hacer un llamamiento a aquellos lectores de NDK que hayan vivido la retransmisión del concierto de París por parte de Antena 3, que se pronuncien. No sé si hacer un club de fans o una asociación de danmificados.