viernes, 20 de abril de 2007

Psiconalizándome

Igual que las dos últimas veces que fui al cine, una fue para ver Babel, que me gustó mucho, y la otra para ver “Rocky Balboa”, que también me gustó mucho. Porque no todo va a ser leer Literatura, así, con la primera en mayúsculas, “El Psicoanalista”, de un tal John Katzenbach es al mundo editorial lo que “Rocky Balboa” es al celuloide.

Pero me lo regaló mi hermana en navidades, y se merecía una oportunidad. Además, tuvo el acierto de comprármelo en edición de bolsillo, el mayor invento literario desde la imprenta de Guttemberg. Yo soy de los que maltratan sus libros. Viajan conmigo, se me caen, sufren golpes, las páginas se me arrugan, las tapas se me doblan, han de caber en bolsillos o han de estar embutidos entre los calcetines sucios y el neceser. Una edición de lujo sería un estorbo para mí. Eso se lo reservo a quienes compran libros para que queden bien en la estantería, o para los libros en los que las fotografías toman un papel privilegiado (como el fantástico “Rolling with the Stones” de Bill Wyman). Curiosamente para los discos, es al contrario, soy muy puntilloso y me gusta que estén con las cajas de CD intactas y las carpetas en buen estado.

En fin, “El Psicoanalista” es un libro tipo best seller de temática thriller. Y tras esta sarta de anglicismos, puedo deciros que sin mayores pretensiones, se trata de una novela que se lee rápido y engancha. Su argumento podría servir para cualquier película americana que se estrene un día de estos. Pero la trama está muy bien enlazada y definitivamente, engancha. Cuando cierras el libro, uno se queda con las ganas de leer un poco más y saber qué le pasará al doctor Ricky Starks. Y mantener el ritmo en 500 páginas no está nada mal. Si bien algunos aspectos del desenlace son algo previsibles, se trata de un libro muy entretenido, de modo que no le puedo pedir mucho más.
Canciones:
Diamond Dogs: "All Strung Out"
The Hellacopters: "Soulseller"
Tom Petty & The Heartbreakers: "Hope you never"

lunes, 16 de abril de 2007

Nostalgia y Popular 1

Estoy en una fase nostálgica. Por supuesto, no hay un único factor culpable de esta fase nostálgica. Pero desde luego sí que existe un elemento catalizador que acelera el proceso. Y en este caso, resulta que pasé por casa de mis padres, y recuperé una veintena de revistas Popular 1 antiguas, de las muchas que tengo por ahí almacenadas, y que algún día debería traerme para casa. Desde ese día estoy hojeándolas cada rato libre que tengo, recordando discos, películas, y también textos y sobretodo, recordando cómo era yo cuando cayeron esas revistas por vez primera a mis manos.

La primera toma de contacto que tuve con Popular 1 fue en el 96, la solía leer de tanto en tanto en la biblioteca de mi barrio. En diciembre de ese año me compré una, para acompañar 11 horrorosas horas de tren. Y en julio del 97 la volví a comprar. Desde entonces, hará 10 años, la compro religiosamente cada mes, a veces más por hábito que otra cosa, lo reconozco. Pero los primeros años, me convertí en un auténtico fan del popu. De repente, me abrió un mundo de discos y películas que me ha acompañado el resto de mi vida. Descubrí clásicos antiguos, clásicos contemporáneos, nuevas bandas y también muchas más cosas de grupos que ya me gustaban por aquél entonces, básicamente el rollo más grunge/alternativo y bandas de hard-rock como Guns n’ Roses o Aerosmith.


Every picture tells a story...


Una vez, durante un verano de esos en los que a los estudiantes nos tocaba trabajar, estuve currando en una portería de un edificio de oficinas de Barcelona, sustituyendo al fulano que ocupaba el puesto titular. Por cierto, un gran trabajo, todo el día sentado, leyendo, sin hacer nada de nada, sin pasar calor … un chollo. Pero el gran descubrimiento fue que el portero titular en cuestión, además de una ingente colección de revistas Interviú (que me alegraban la vista durante las horas de trabajo), guardaba en su garita un montón de ejemplares de Popular 1 antiguos, de la época que comprendía entre 1990 y en adelante. Y no lo pude evitar, el sustraerle todas las revistas correspondientes a la etapa entre el mencionado 1990 y el 97, a partir del cuál ya tenía esas revistas. Imaginaos, eso fue grande. De repente, más de 30 revistas de la que parece ser fue la época dorada del popu, los 90’s.



El NoMeJudas: espejo de tantos rockeros juntaletras...

Releer esas revistas y venir a mi cabeza mil y un recuerdos, es todo uno. Aunque no es siempre algo positivo. Por supuesto, hay buenos recuerdos, y otros no tan buenos. Que diez años dan mucho de sí. Aunque la memoria, traicionera ella, hace que los primeros recuerdos que te invadan sean los buenos, tratando de enterrar los malos a seis pies bajo tierra. Desempolvar los discos que compré y me obsesionaron en esa época es siempre un placer. También hay que contar que en esa época o no tenía Internet, o mi acceso a los discos en Internet era ciencia ficción con mi cutre conexión (como mucho, y tras horas conectado, podía conseguir canciones sueltas). Por lo que cada uno de esos discos tenía mucho más valor para mí. Todo eran sorpresas, hay veces que uno piensa que nada de lo que escuche le va a sorprender o le va a gustar más que cuando escuchó a D-Generation, a Jane’s Addiction, a Led Zeppelin o a Ziggy Stardust por vez primera. Una estupidez de sensación, pero que está ahí. Para el recuerdo me queda un poster-collage que me hice, con una cartulina grande negra y fotocopias de fotos de Hendrix, Lanegan, FL’C, Screaming Trees, Eddie Vedder o Iggy Pop, y que sigue colgado en mi ex cuarto de casa de mis padres.

En aquella época me creía a César Martín (AKA The Man) a pies juntillas. ¿Por qué no, tratándose del tipo que me descubrió a Gram Parsons o a Temple Of The Dog? Me encantaba el No Me Judas, el Correo y el Apéndice (a los que llegué a escribir varias cartas, tres o cuatro de ellas publicadas), era lo primero que leía. Con el paso de los años, empecé a valorar de otro modo la opinión de The Man en particular, y del popu en general. Sin embargo, no puedo dejar de agradecer tanta orientación musical y cinematográfica, y los buenos ratos pasados leyéndolo. The Man me sigue pareciendo un tipo que escribe bien, y aunque su opinión ya no me la tomo como un dogma de fe, sabiendo de qué pie cojea, la tengo en cuenta. Y, diablos, me siguen entreteniendo sus textos cada mes. Y su blog.

Por cierto, que los popus de 1990, 1991 y 1992 son a veces sonrojantes, pero me encantan. Otro día dedicaré una entrada a esos popus en los que Sting reinaba en portada y The Man se dedicaba a la sección “línea exterior”.

Canciones:

Hellacopters: “Hey!”
D-Generation: “D-generated”
Jane’s Addiction: “Ted… just admit it”

sábado, 14 de abril de 2007

Arthur Lee vs. Madonna

Recuperando una entrada del difunto, de no hace mucho. El link había petado, así que a falta de uno, pongo dos... por si acaso.

Arthur Lee murió de leucemia hace unos meses. Entre 1966 y 1969, Arthur Lee lideró una de las mejores bandas de pop de la historia, Love. Curiosidades de la vida, una de las canciones más famosas de Love, y una de mis favoritas, “Alone again or”, no está escrita por Lee, sino por el guitarrista Bryan MacLean. Aunque por supuesto, eso no hace que Arthur Lee no fuese uno de los compositores de pop más grandes, al lado de colosos como McCartney o Wilson. Tras su etapa en Love la cuesta abajo se fue pronunciando más y más, pasando por etapas negras de drogas e ingresos en prisión (nada que no le pase al David Crosby más pintado). En los últimos años de su vida una nueva generación le veneró en sus últimos tours como lo que fue, uno de los grandes.

Madonna tiene 48 años, y hay que decir que su gran mérito es haber estado 25 años en la cumbre del pop más comercial, que no es poco. Especialmente si se es una mujer, cuando lo que importa es (y en ese estilo) un 60% la imagen y un 40% la música. Madonna, gracias a sesiones maratonianas de gimnasio, de quirófano y de photoshop, ha podido llegar casi al medio siglo bajo esos preceptos, y a decir verdad, aun me parece bastante follable. Sobretodo es una superviviente, a modas, a fracasos estrepitosos, a caprichos de diva, etc. Y a decir verdad, colecciona una serie de singles majos. Sus dos recopilatorios, especialmente el de los 80’s y, aunque en menor medida, también su retrospectiva de los 90’s, son aprovechables.

Dos visiones contrapuestas de lo que se conoce por "pop"

¿Qué une a Arthur Lee y a Madonna? En 1999 Madonna escribió (dicen, yo creo que fue uno de sus negros) junto a William Orbit, un tema para la BSO de la secuela de “Austin Powers”. Y me parece que ese negro de Madonna se inspiró mucho, pero que mucho, en otra canción del negro hippie más importante, que publicaba 30 años antes en su disco “Da Capo”. Bueno, escuchen y ya me dirán.

Arthur Lee vs. Madonna en rapidshare

Arthur Lee vs. Madonna en megaupload

miércoles, 11 de abril de 2007

La opción queja

El otro día leía en un periódico la lista de los discos más vendidos la semana del 26 de marzo al 1 de abril en España. Ojito a la lista:

1. Miguel Bosé
2. Jennifer Lopez
3. RBD
4. Lorena
5. Shaila Durcal
6. Andy & Lucas
7. Rocío Durcal
8. La quinta estación
9. Coti
10. SFDK

Se podrían hacer muchas lecturas acerca de esta lista. Y no voy a entrar a valorar la lo que me parecen estos discos, la opinión os podéis imaginar que es muy mala. Sin embargo una cosa sí me ha llamado la curiosidad. De los diez discos más vendidos en España, todos corresponden a música española o hispana. Lo cuál me recuerda las opiniones catastrofistas acerca de la música española desde ciertos sectores (cercanos a la sonrojante SGAE). Viendo la lista, me parece que la música española goza de muy buena salud. Sin embargo, la queja suele aparecer continuamente.

De hecho, me da la impresión de que se vive muy cómodamente en la queja eterna. Otro de los sectores que se han acomodado en la poltrona de la queja es el de la hostelería. No hay ningún año que en septiembre, acabada la temporada alta de turismo, no salga algún representante del gremio de hostelería quejándose del mal año que ha habido y de lo poco que se ha gastado el turismo. No importa que cada año tratar de hacer una reserva hotelera en, qué sé yo, la Costa del Sol, sea una tarea complicada. Nunca oiré al del gremio de hostelería diciendo “este año ha sido de puta madre. Nos hemos forrado”.

Tengo curiosidad malsana por oír qué ha grabado Michael Stipe con este hombre

Lo mismo se puede decir de la agricultura. Cada año es malo. Cada año hay lluvias cuando no toca, sequías, granizo y además, competencia desleal de países subdesarrollados. El hecho es que cada año, al final de un período estacional, sale el de Unió de Pagesos, o la asociación que sea, quejándose de los malos resultados.

Lo mismo se puede decir del sector de los empresarios teatrales. Y del textil. Y del cine español, cómo no. Así que en vista de la tónica general, sólo me queda decir que los resultados de NDK en los últimos meses han sido bastante pobres, y que como no cambie la cosa, voy a tener que cerrar el blog y crear una página de porno.

Canciones:

Loquillo y Trogloditas: “Chanel, Cocaína y Dom Perignon”
Ben Harper: “The way you found me”
Randy Crawford: “Street Life”

martes, 10 de abril de 2007

El barrio de los negros

Este es el título del cuarto capítulo de Incertidumbre en el Paraíso, el relato en comandita de los Iones y Kar.

Yo mismo he tenido el honor de comenzar con una pequeña vuelta de tuerca a este relato, que de momento ya supura alcohol, jazz, blues, prostitución, vudú, travestismo y persecuciones... no tengo ni idea de cómo seguirá, pero yo no me lo perdería!!!

Canciones:

Afghan Whigs: "Be for Real"
Aerosmith: "I'm ready"
Dean Martin: "Volare"

domingo, 8 de abril de 2007

Incertidumbre en el Paraíso

Sábado de gloria y domingo de resurrección. Y en esta sacrosanta semana en la que media población está de vacaciones, y la otra media de procesiones, un servidor se la ha pasado trabajando como hacía años que no me pasaba: en casa, y pegado al ordenador. Yo creo que no me había pasado una temporada así desde que entregué el proyecto final de carrera.

Muy a mi pesar, NDK se ha quedado algo desatendida, sin embargo, espero que hoy, día en el que finalmente veo la luz al final (no en vano es el día de la resurrección esta dichosa), finiquito el tema puedo dar algo de brío a estas líneas que han pasado demasiado tiempo sin refresco.

Aunque me temo que comenzaré poniéndole los cuernos a estas Notas, ya que Los Secuestradores de Iones me han lanzado un guante para participar en su nuevo relato múltiple, esta vez a 4 manos.

“Desde que lo recuerda, Franz siempre conoció a Julie. No recuerda ningún día sin ella, ningún momento de su vida, al menos de los que merecen la pena ser recordados, en los que ella no estuviera allí. Es curioso cuando empezamos a recordar las cosas. Cuando comenzamos a ser conscientes de algo. Ninguno recuerda nada de su nacimiento, ni siquiera de sus primeros años de vida. Y de pronto, un día, a los cinco o seis años, algo queda grabado para siempre en tu memoria. Y cuando con el tiempo lo recuerdas, no sabes por que eso quedó grabado ahí. No sabes que lo motivó.”

¿Qué? Interesante, ¿no? Pues esto es sólo el principio. Podéis leer los tres primeros capítulos que ya está publicados de Incertidumbre en el Paraíso. Y en breve, la cuarta entrega, a manos de un servidor.

Canciones:

Lenny Kravitz: “The Resurrection”
Iron Maiden: “The Trooper”
Frank Sinatra: “I’m gonna live ‘till I die”

martes, 3 de abril de 2007

Chiquitito de la Calzada

Esta es una historia triste, de una persona que rozó las mieles de la fama y el éxito con las puntas de sus dedos… pero no lo logró. Y lo peor es que no lo logró porque no le dejaron. Corría el año del señor 1995, y en el programa Esta noche cruzamos el Mississippi surgió un actor que estaba predestinado a hacer las delicias de una generación de teleespectadores. Se trataba de Chiquitito de la Calzada. ¿Qué? Tampoco le recordáis vosotros, ¿no? Bueno, no se os puede culpar, pues su aparición fue efímera y poco más tarde desapareció, para que llegara Lucas Grijander y se ocupara de hacer olvidar al genuíno, a Chiquitito. Mas tarde mutaría en Crispín Klander para acabar siendo un gordo sin gracia llamado Florentino Fernández.

Pero yo lo recuerdo. Vagamente, pero lo recuerdo. En aquella época, el gran Chiquito de la Calzada estaba en la cresta de la ola, y el mundo todavía no se había llenado de patéticas imitaciones del personaje. Así que Pepe Navarro, otro que también estaba en lo más alto con un programa como no se había visto en la tele española (que sí en otros países, como EUA) decidió crear un personaje que amenizara el show, y de ahí surgió la idea de mostrar a un supuesto hijo no reconocido del cómico: ladies & gentleman, please welcome Chiquitito de la Calzada!!! Un actor de quien apenas tengo algunos recuerdos hacía de hijo/imitador del original, pero lo hacía con gracia y aportaba una vuelta de tuerca al estilo chiquitesco realmente divertido. Tanto fue así que el propio Chiquito de la Calzada, y también el canal que le tenía en nómina, Antena 3, presionaron para eliminar el personaje. Y la presión mediática lo consiguió. Apenas estuvo en antena unas semanas, porque tras el parón estival del programa, Chiquitito nunca reapareció en septiembre. En su lugar, otro personaje había tomado su lugar, partiendo de la misma base, pero diferente. Y peor. Me refiero, claro, a Lucas Grijander.

La redacción de NDK no ha podido localizar una imagen


A partir de ahí, ya todo fue caída en picado. La popularidad de Grijander se hizo irritante, y lo que es peor, ya surgían imitadores de Chiquito de la Calzada por todas partes. Más triste todavía, lo común era encontrarte con imitadores de los imitadores, sin que ya nada pudiera hacer el viejo Chiquito ni Antena 3. Estaba en la calle!! El urbano de la esquina te gritaba quietorrl, cuando no te entendían algo de lo que hablabas te decían comorl y de repente a todo el mundo le entraba una especie de baile de San Vito, juntando los dedos, doblando la espalda hacia delante y moviendo los brazos mientras decían como posesos jarl, por la gloria de mi madre, etc… Lo peor, es que realmente, qué gracia tenía ver a tu jefe, a tu cuñado o al panadero de tu barrio hacer algo tan ridículo. Y de los sosias televisivos, pues la gran mayoría eran merecedores del paredón, a excepción de ese engendro que creaba Arús llamado Nuñito de la Calzada (la imitación de Josep Lluís Nuñez que a su vez imitaba a Chiquito… brutal).

Y mientras tanto, hay un actor aún desconocido, al cual dedico la entrada aun sin conocer ni siquiera su nombre, sin apenas recordar sus gags, salvo que en su momento recuerdo que me gustaba. ¿Quién fue el culpable? ¿Un Chiquito de la Calzada envidioso de un éxito a su costa? ¿Pepe Navarro que prefirió a un gordo desconocido? ¿Antena 3 y su presión mediática? ¿El propio público?

En fin, si alguien lo recuerda mejor que yo, por favor, que no dude en sumarse a este sentido homenaje al cómico desconocido.

Canciones:

Janis Joplin: "Take a little piece of my heart"

Alice Cooper: "Black Juju"

The Afghan Whigs: "The Temple"