Hace ya varios meses que hablé del falso primer disco de Ocean Colour Scene, Moseley Shoals. 1997 tenía que ser el año que afianzara a Ocean Colour Scene (OCS) en la escena pop-rock, y su disco, Marchin' Already, el album que demostrara que su carrera no era flor de un día.

En esea época el llamado Brit-Pop vivía momentos de enorme popularidad, y no cabe duda que nuestros protagonistas, británicos hasta la médula, se supieron aprovechar del tirón que compatriotas suyos podían tener entre el público. Y comercialmente seguro que sería una buena medida, pero a la larga, considero que sufrieron el problema de ser demasiado relacionados con ese "movimiento", cuando lo suyo tenía más que ver con su mentor Paul Weller y con la tradición del beat inglés (especialmente Kinks, y también las bandas mod). Y sí, mucha gente le dió la espalda a sus discos por considerarlos a priori de la misma cuerda que Oasis o Blur. Y se perdieron dos álbumes magníficos, como el mencionado Moseley Shoals o el que nos ocupa, Marchin' Already.
OCS eran un cuarteto con un sonido basado en un guitarrista estupendo, Steve Craddock, a la sazón, también guitarrista de la banda de Paul Weller. Se les podría achacar un cierto anclaje en las sonoridades pretéritas. Poco, o muy poco tenían a ver con el indie británico. En este segundo disco, Marchin' Already, daban muestras de su pulso en preciosismo pop (Besides Yourself, Debris Road), pero también en rock con riffs poderosos, como Get Blown Away o Hundred Mile High City, que se encuentra también el recopilatorio Notas Sonoras de Kar vol.1 y que podéis disfrutar en este vídeo:
También hacen gala de escarceos con el folk, de recuperar la tradición de soul británico, en la maravillosa canción que cierra el disco, It's a Beautiful Thing o esta balada al más puro estilo Queen (ese piano!!) que resultó ser un single extraño, Better Day:
De esto hace ya mucho tiempo. Huelga decir que los OCS gozaron de una cierta popularidad en Europa durante esa época, que llegaron a alargar durante sus dos discos posteriores, "One For The Modern" (1999) y "Mechanical Wonder" (2001), discos que demostraron como su chispa se iba apagando, pero buenos discos, no obstante. Buenos en comparación con lo que vino después, una serie de grabaciones que carecían de aquello que podía caracterizar cualquier disco de OCS, buenas canciones, y que, en definitiva, aburren. Efectivamente, su carrera posterior a 2002 dejó de ser interesante. Siguen en activo, pero además ya casi han reducido su ámbito de acción al Reino Unido.
Me ha parecido un buen momento, uno como otro cualquiera, de reivindicar un disco que en la recta final de los 90's me gustó mucho y que me parece es un gran desconocido entre la parroquia rockera.
Canciones:
Rod Stewart: "Handbags & Gladrags"
Prince: "1999"
Kyuss: "Catamaran"